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A un año del Decreto de Nacionalización Petrolera
Por: Ing. Javier Jironda Cuba
jironda@entelnet.bo
Así es como
pasa el tiempo y estamos a un año del Decreto de Nacionalización (mal llamado de
nacionalización), este decreto ordenaba un nuevo marco legal petrolero, que
pretendía relanzar la industria petrolera boliviana hacia un mundo lleno de
desafíos, con un gas natural licuado (LNG por sus siglas en inglés) que cada vez
está mas competitivo, que ahora es una amenaza.
Todos fuimos observadores de luces y sombras y
en rigor de verdad, debemos decir que mas fueron las sombras, ya que pasó un año
y aún los contratos de operación petrolera están en su etapa final de
protocolización, no se avanzó en el tema de compra de los activos de las
refinerías y plantas de almacenaje, aún no tenemos resultados de las
negociaciones de compra de las acciones de las empresas capitalizadas, en
realidad no se dio cumplimiento al Decreto.
Además no conocemos el nivel de inversión que
podrán ejecutar las empresas transnacionales, ya que con los nuevos contratos,
al parecer el interés de estas empresas en una mayor inversión sólo obedecerá a
cumplir con las mínimas exigencias del Estado y no podremos contar con una
aporte proactivo de estas empresas, en mayor exploración y explotación, debemos
rezar para que podamos cumplir con los desafíos de exportación al Brasil y
Argentina.
Creo que esta situación amerita un serio
análisis, en primer lugar podemos indicar que el Decreto fue emitido sin mucha
convicción ya que hasta el momento no se ven los resultados.
También podemos colegir de que al momento de
redactar el Decreto, no supieron la magnitud y los problemas que acarrearía esta
medida, la misma no fue analizada en su exacta dimensión. Y por último no se
contó con personal idóneo y capaz para poder ejecutar ese mandato.
Debemos reconocer que el accionar del gobierno
en el tema petrolero, es beneficioso para el país, sin duda alguna que todos los
bolivianos, a través de las prefecturas y municipios, estamos viendo una mayor
inversión y esperamos que el nivel de vida de todos los bolivianos pueda
mejorar, al césar lo que es del césar.
Ahora se viene otro primero de mayo y sólo
esperamos que el gobierno prosiga el camino trazado por el Decreto de
Nacionalización y no se aventure en otras medidas descabelladas, con un afán
político electoralista, que ahora sí podría ahuyentar las pocas inversiones en
el país y facilitar su salida, creo que con el Decreto de Nacionalización
tenemos suficiente y para largo tiempo.
Como boliviano expreso mi preocupación sobre
este tema, ya que el destino de nuestra patria está en manos de lograr una mayor
inversión y no deberíamos aventurarnos a provocar más daño a nuestros socios.
Creo que más bien es hora de apretar el
acelerador y completar todos los mandatos del Decreto de Nacionalización y
esperar que nuestros socios extranjeros, inviertan y trabajen a gusto, en un
país que ahora controla sus hidrocarburos, pero que también entiende que debe
dar buena cobertura legal al inversionista.
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