Debemos afrontar las subvenciones
>> Por: Ing. Javier Jironda Cuba
jironda@entelnet.bo
Con un precio del barril de petróleo
bordeando los $US 100, sin duda alguna que
todos los países del mundo (independiente
del color político) hacen ajustes en su
economía para acomodarse a los nuevos
precios que de manera insoslayable tienen un
impacto directo en la economía.
No hacer los ajustes en los precios, sería
como vivir en una burbuja, esta opción hace
algunas décadas atrás podía haber sido
viable, ya que el mundo no estaba
globalizado y las comunicaciones no
permitían que el mundo esté comunicado en
línea.
Hoy la tecnología del Internet y las
comunicaciones hacen permeable a cualquier
burbuja, por lo tanto es imprudente adoptar
una política de no hacer caso a lo que
sucede en el mundo.
En nuestro caso vivimos con un precio del
petróleo que está por los 27 dólares por
barril, esto significa que todos los
combustibles del país están subvencionados y
además tenemos que comprar diesel a precios
internacionales con lo que la subvención
para esta importación asciendo a los 100
millones de dólares por año.
Y es aquí donde no entendemos la dinámica,
nos encerramos en una burbuja que nos
independiza de lo que pasa en el mundo,
algunos dirán soberanía, pero por otro lado
compramos diesel a precios internacionales,
vendemos el crudo reconstituido a precios
internacionales y exportamos combustibles y
lubricantes vía contrabando a los países
vecinos, esto es soberanía??????, en resumen
vivimos una mentira, que no nos beneficia
para nada, ya que con las importaciones de
diesel perdemos 100 millones de dólares, con
el contrabando también perdemos plata,
alguien diría, que con la exportación de
crudo reconstituido ganamos plata y
efectivamente es así, pero ganamos plata
porque nos insertamos en el contexto
internacional, ingresamos al mundo
globalizado, pero con nuestros precios
internos, hacemos lo contrario.
Creo que es hora de cambiar las políticas de
precios y dejar el concepto de que el precio
responde a factores políticos, herramienta
que todos los gobiernos la utilizaron,
incluido el actual.
Cada día que pasa se acentúan los extremos,
ya que el combustible producido en Bolivia
se hace mas barato y con esto se alienta el
contrabando, que es imposible de
controlarlo, ya que es un negocio muy
rentable. Me pregunto quien dejaría de
vender diesel o gasolina a los países
limítrofes vía contrabando, solo por amor a
la Patria???, la economía se mueve por los
precios, la oferta, la demanda y nunca vamos
a controlar el contrabando hormiga.
Por otro lado la subvención al diesel
importado se hace mayor ya que los precios
internacionales continúan subiendo, esta es
una vorágine perversa que perjudica al
estado y a los consumidores.
Si no elaboramos una política para terminar
con las subvenciones, la brecha entre
nuestra realidad y lo que pasa en el mundo
se hará mas pronunciada, con los efectos
negativos para la economía del Estado y de
las personas.
Es imprescindible afrontar este problema y
se lo debe hacer con toda seriedad, dejando
de lado el tema político, este gobierno, con
un 54% de votación, debería proponer
políticas de largo plazo, que puedan dar fin
a las subvenciones.
Sería muy saludable comunicar a la población
que en 10 años se terminará con las
subvenciones al gas licuado, al diesel
importado y que los precios del petróleo
crudo interno se iran acercando a los
precios internacionales, lo importante es
evitar los gasolinazos y hacer una política
de largo plazo.
Con esta forma de vida, no podremos salir
del rentismo del Estado, ya que siempre
pediremos al Estado mas bonos y menores
precios, dizque para ser mas competitivos
cuando en el fondo lo que fomentamos es una
falta de competitividad.
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