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La historia del diesel
>> Por Ing Javier Jironda Cuba
Jironda@entelnet.bo
Creo pertinente analizar este tema viendo la
historia de este combustible en Bolivia. Ya
que por los resultados que vemos, estamos
igual que hace 19 años.
Y en verdad parece que en este tema el
tiempo se ha estancado, comenzaremos
indicando que Bolivia se convierte en un
importador de diesel mas o menos desde el
año 1988, fruto del gran impulso de la
agroindustria en Santa Cruz, el impulso del
transporte pesado, los proyectos camineros,
y la minería, como los sectores que
dispararon este consumo.
Por lo tanto, ya desde hace mas de 19 años
que estamos acostumbrados a recibir diesel
importado, también desde hace 19 años que
conocemos que nuestra refinerías no son
capaces de procesar el crudo producido, ya
que este es muy liviano y con altos
contenidos de gasolina y muy deficitario en
el corte de diesel, si seguimos con el
análisis hace 19 años que ya el país debería
haber pensado en un rediseño de nuestras
refinerías o una ampliación.
Hoy nos encontramos con que tenemos buena
cantidad de petróleo condensado muy liviano
por cierto y que es fruto de la explotación
de los campos gasíferos, sobre todo en el
sur del País, que contienen cortes de diesel
en porcentajes bajos, pero que por las
características de nuestras refinerías no
pueden procesarse en su totalidad
Estoy convencido de que los trajines
políticos incrustados en YPFB desde ese
entonces han contribuido a que esta empresa
no pueda trabajar con una visión de largo
plazo, si se hubiera hecho caso de los
análisis de los expertos de ese entonces, ya
tendríamos que haber contado con una
refinería con una mayor capacidad de
procesamiento y por lo tanto con una mayor
producción de diesel.
Pero esto no ha ocurrido y por el contrario
nos hemos acostumbrado a lo fácil, al camino
del menor esfuerzo, al de importar diesel,
ya casi por dos décadas, con todos los
costos adicionales de las subvenciones.
Y como vienen las cosas estaremos por otras
décadas en este mismo camino, esto nos debe
llamar a una reflexión profunda, sobre un
problema estructural del sector petrolero
del país y se trata fundamentalmente de la
falta de continuidad y las políticas de una
empresa que estuvo a punto de desaparecer y
ahora revive de entre las cenizas como el
Ave Fénix, pero con serios problemas otra
vez estructurales, que ni siquiera puede
hacer frente a poder importar diesel en las
cantidades requeridas por el país y aquí
aclaramos que es para consumo interno y para
el contrabando.
No es posible ver como hoy YPFB, no puede
afrontar con el abastecimiento de diesel,
frente a esto solo podemos decir que existe
una incapacidad para hacer frente a este
desafío, y que podríamos pensar con mayores
desafíos como los de incrementar nuestras
reservas, producir mas gas y petróleo y
hacer negocios sustentables?, como están las
cosas lo veo muy difícil.
Pero no se trata de criticar por criticar,
creo que nuestra patria requiere del
concurso de moros y cristianos y aquí, es
que nos permitimos sugerir que el Estado
debe potenciar YPFB, dotándole de personal
idóneo que quiera aportar, y aquí deberíamos
obviar el historial político o de otra
índole, primero están los intereses del
país, sobre todo en este sector.
Entendamos que un personal especializado de
mandos medios tendrá que seguir los
lineamientos de un Presidente Ejecutivo
político, se debe desterrar la desconfianza
que existe en todo lo pasado, que todos los
del pasado son neoliberales, oligarcas, etc,
etc.
La refundación de YPFB no solo depende de
contar con recursos para su funcionamiento,
sino principalmente de dotarla del personal
idóneo que le permita afrontar con tantos
desafíos y así justificar su misma
refundación.
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