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Ing. Alvaro Ríos
R.
Secretario Ejecutivo
de OLADE |
En gran parte de los foros de
energía que hemos podido asistir en los últimos dos a
tres años, cada vez con mayor intensidad se tratan y
debaten temas relacionados a la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE), conocida también como Responsabilidad
Social Corporativa. Nos parece tremendamente acertado,
que se siga profundizando y generando opinión sobre esta
temática, de manera que su naturaleza pueda ser
comprendida, conocida, implementada y difundida.
Varias décadas atrás,
de la misma manera que se esta haciendo actualmente con
la RSE, se empezó a debatir y generar conciencia sobre
la Responsabilidad
Ambiental Empresarial. Este debate, ha calado hondo en
gran parte del empresariado global, que se ha tornado
responsable sobre el cuidado y protección al medio
ambiente. Así, gran cantidad de recursos, tecnología y
tiempo se destinan naturalmente a este propósito.
Empero, pocos esfuerzos
se han dedicado hacia la responsabilidad de las empresas
en su relacionamiento con la sociedad, cuyo debate, como
hemos manifestado, es mucho mas reciente.
La Responsabilidad Empresarial,
es principalmente importante en los entornos extractivos
de recursos naturales, como riquezas mineras y
energéticas y muy particularmente los productos fósiles
no renovables. No olvidemos, que estos recursos son de
bien común y pertenecen a los ciudadanos de un país o
región y donde las empresas aportan capital y
tecnología, en una relación contractual que debe tener
características de beneficio compartido. Esta
característica de pertenencia, genera en la gran mayoría
de los casos, nacionalismo, que debe hacer ver que la
extracción de la riqueza minera e hidrocarburífera, debe
ser tratada con mucha seriedad en su relacionamiento con
la sociedad, muy en especial, en un mundo comunicacional
tremendamente globalizado.
A continuación algunos
aspectos que hemos podido rescatar, analizar y que nos
permitimos difundir. Esperamos contribuir al debate en
una temática que avanza cada vez más. Debemos, antes que
nada preguntarnos ¿Qué es una Empresa o Corporación
Socialmente Responsable? Una empresa socialmente
responsable, es aquella que concilia los intereses de la
empresa con los valores y demandas sociales y es una
decisión voluntaria empresarial y de ninguna manera
impuesta.
En este contexto, el
objetivo de la conducción de la empresa o corporación,
se debe llevar a cabo con criterios ciertamente
económicos, pero sin descuidar los valores sociales que
permitan el desarrollo concreto de las personas y de la
sociedad, allí donde se llevan a cabo las actividades
económicas.
Otra manera de
conceptualizar la temática, es definir que la RSE es una
forma importante de generar riqueza compartida, en la
cual los empresarios no están solamente comprometidos
con sus accionistas, sino también muy comprometidos con
los países o regiones donde se genera la inversión, con
los clientes, proveedores, con el medio ambiente, con
los gobiernos locales y nacionales y con las comunidades
y sociedad en su conjunto.
En todo caso, se trata
de que las empresas, pueda tomar conciencia y adopten un
concepto de Ciudadanía Corporativa. Este es un
concepto, que creemos importante deben manejar las
empresas que generan inversión (principalmente en la
extracción de recursos naturales como hemos manifestado)
para desenvolverse como si fueran un ciudadano mas de
una localidad, país o región, promoviendo el
desarrollo, apoyando el comportamiento ético y no solo
perfilando una visión de explotación o enriquecimiento
rápido o desmedido.
La Responsabilidad Social
Empresarial o Corporativa, por lo expuesto, debe
mirarse como una estrategia integral de manejo de
negocios, que se centra en el respecto por la ética, las
personas, las comunidades y el medio ambiente. Lo
anterior, aumenta notablemente el valor de la gestión
empresarial y la posición competitiva y le da
sostenibilidad para sus operaciones que son normalmente
de largo plazo.
Todo confluye, en que
si existen, un gran conjunto de empresas que adoptan
Responsabilidad Social Empresarial en una determinada
zona, país o región, se contribuye activamente al
desarrollo económico y social y la naturaleza del riesgo
del negocio su conjunto disminuyen, al bajar el riesgo
país o riesgo regional. Lo anterior impacta
positivamente en el negocio de largo plazo. En este
sentido, la responsabilidad de las empresas, se extiende
a todo aquello que pueda hacer por mejorar el entorno y
por ende sus perspectivas económicas y financieras de
mediano y largo plazo.
Como hemos comentado,
este proceso es voluntario y de decisión política
empresarial. De ninguna manera debería estar incluido en
leyes o reglamentos que dictan la actividad empresarial.
Es, además, una actividad que es perfectamente mesurable
y cuantificable y se puede evaluar en base a indicadores
de resultados sociales, tal cual se mide la actividad
económica y ambiental. En otras palabras un balance
social.
Un último concepto que
vertimos, es que estaríamos tremendamente equivocados,
si enfocamos la
Responsabilidad Social Empresarial, como si fuera
caridad, filantropía, maquillaje publicitario,
marketing, paternalismo, venta de imagen, etc. Es más
bien, un compromiso profundo y voluntario con la
sociedad.
Si
bien el entorno empresarial, debe seguir demandando
Seguridad Jurídica a los países y regiones, esta
demanda se hará mucho más fácil de implementar, si
paralelamente se gestan procesos voluntarios profundos y
efectivos de Responsabilidad Social Corporativa, a nivel
de las empresas que operan en un país o región.
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