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Ing. Alvaro Ríos
R.
Secretario Ejecutivo
de OLADE |
Recientemente, el gobierno de Rusia, reiteró su fuerte
oposición de este país, a ratificar la “Carta
Energética”, como le piden sus socios del grupo de los
ocho países más industrializados del mundo, además de
los otros países que conforman la Unión Europea.
Los países le demandan
a Rusia que se ratifique en los compromisos jurídicos
vinculantes en materia energética suscritos, que son sin
duda, uno de los mejores instrumentos para establecer y
garantizar seguridad de abastecimiento de largo plazo.
Para entender la
problemática que vive Europa, es necesario hacer un poco
de memoria y establecer los orígenes de la Carta
Energética. Anterior a la firma y establecimiento de
este marco jurídico, Europa mantenía intercambios y
negocios energéticos, mediante convenios o contratos
bilaterales. Esta situación de bilateralidad, es por
ejemplo la que se da actualmente en casi toda América
Latina y el Caribe.
Al multiplicarse la
construcción de infraestructura de gasoductos y líneas
eléctricas por la demanda en Europa y la necesidad de
vincular a Europa del Este con Europa Central, en un
proceso mas dinámico y confiable para seguridad de
abastecimiento, en 1990 el Ministro Holandés, Lubbers,
durante el consejo Europeo, celebrado en Dublín, en
junio de ese año, propuso la Carta Europea de la Energía
o Carta Energética.
La Carta Energética, es
un compromiso político reconocido en 1991 entre el Este
y Oeste de Europa, para la cooperación relativa a la
energía, sin obligación legal y que fue firmado por 52
Estados y por las Comunidades Europeas.
Cabe señalar que el
debate sobre la propuesta de la Carta Energética para
hacerla vinculante o de carácter obligatorio para los
países firmantes, duro aproximadamente tres años. En
diciembre de 1994, 49 Estados y las Comunidades
Europeas, firmaron aceptando la legalidad de lo que hoy
se conoce como el Tratado de la Carta de la Energía. Es
decir que la Carta de la Energía, fue el primer acto de
voluntad política para llegar al Tratado que tiene
características vinculantes.
El Tratado de la Carta
Energética, es nada más que un conjunto de reglas o
marco jurídico que hacen posible el cumplimiento de los
enunciados y compromisos asumidos en la Carta
Energética. Este Tratado, es siempre perfectible a ser
ajustado, en virtud las condiciones de mercado. Se opera
y regula mediante acciones de la Secretaria de la Carta
Energética, a la que además apoya un Panel de
Consejeros, el cual esta formado por representantes del
sector público y privado.
La Secretaria de la
Carta Energética, radica en Bruselas y tiene por encima
al Consejo de Gobierno de la Carta Energética, que es el
cuerpo gobernante del proceso, compuesta por los
representantes de los Estados Miembros, que son los que
actualmente le demandan a Rusia que ratifique los
compromisos asumidos.
Rusia no esta de
acuerdo en reafirmar la Carta Energética, por el
concepto que esta establecido del Protocolo de Transito,
a raíz de los problemas políticos que tiene con los
países que conformaban la ex Unión Soviética, que a su
vez redunda en un problema de peajes y precios de gas
natural.
Rusia argumenta, que
algunos de estos países como Ucrania están recibiendo
gas natural y energía demasiado barata y que han casi
forzado a una situación de crisis de abastecimiento en
enero del presente año. Además, la ratificación por
Rusia de la Carta Energética, haría imposible, tanto la
nacionalización en marcha de la petrolera privada Yukos
como la liberalización de los mercados energéticos, lo
que pondría en peligro el monopolio del consorcio
estatal ruso de gas Gazprom y que va en contra de los
compromisos establecidos.
Para establecer la
dependencia, es importante recordar que la Unión
Europea, importa más del 50% de la energía que consume y
si no toma medidas, en 20 ó 30 años cerca del 70% de los
requerimientos energéticos del bloque serán cubiertos
por productos importados. Del total de gas natural que
consume el bloque Europeo.
Lo más importante de
destacar de todo este proceso, es que, de no existir la
Carta Energética y el Tratado de la Carta Energética,
con un carácter vinculante, los países afectados de
Europa estarían atados de manos sin derecho alguno a
reclamo de las acciones que pretende tomar Rusia.
Seguramente, los países
Europeos adoptaran medidas y mecanismos estipulados en
el Tratado de la Carta de la Energía, que permitan
llegar a soluciones dentro del marco jurídico y los
compromisos acordados. Entre estas medidas o mecanismos,
existen los de primera instancia que son las consultas
para posteriormente llegar, lastimosamente a instancias
de arbitraje, que casi siempre generan fricciones entre
los países. Normalmente, la experiencia nos señala, que
con la actuación de las consultas a nivel de la
Secretaria de la Carta Energética, normalmente, se dan
solución a estos problemas que se presentan.
Sin duda, que un marco
jurídico vinculante países, es una de las mejores
herramientas para lograr una seguridad de abastecimiento
energético de largo plazo.
*Álvaro Ríos Roca, es
el actual secretario ejecutivo de la Organización
Latinoamericana de Energía (Olade) por el periodo
2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia.
Experto en áreas relacionadas con el sector energético
que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios
proyectos energéticos internacionales, conferencista,
analista y articulista en varios medios de comunicación
de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en
Estados Unidos.
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