Revolución Energética en Cuba     

24/04/2006     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

Eficiencia energética, uso racional de la energía, uso eficiente de la energía, etc., son frases muy frecuentes encontradas dentro de las políticas que aplican casi todos los países, muy especialmente impulsadas cuando se presentan etapas o periodos de crisis, ya sea por efecto de precios elevados o por falta de oferta.


La escalada de los precios de petróleo de los últimos tres años, que nos tiene con un escenario de precios, en los pasados dos a tres años, de alrededor de 60 $US/barril, ha hecho que los diferentes países se preocupen nuevamente por hacer un uso racional de la energía. Varios de ellos de Latinoamérica y el Caribe, están diseñando o reactivando políticas de ahorro y eficiencia, para tratar de paliar los efectos, que en la economía producen los elevados  precios del petróleo y sus derivados.


No olvidemos que la tendencia alcista y especulativa del precio de este energético, resulta en que los precios de los combustibles alternativos, como el gas natural, los biocombustibles renovables como el biodiesel y el etanol, el carbón, y otros, tengan también la misma tendencia alcista, al ser combustibles alternativos de un producto inelástico.


Así, la realidad nos muestra que no se trata solo de diversificar la matriz energética, sino de preocuparse por dar un uso racional y eficiente a la energía. Dos condiciones deben ser consideradas a este efecto: Primero, mediante buenas costumbres de uso, se debe evitar el desperdicio, que solo se logra a través de profunda educación. Segundo, promoviendo la utilizando de artefactos y equipos modernos, altamente eficientes, es decir, que tengan un menor consumo de energía, sin necesidad de disminuir la capacidad deseada.


Cuba es miembro de la Organización Latinoamérica de Energía y es uno de los muchos países que hemos podido visitar recientemente, y donde hemos podido evidenciar que es el que mas en serio ha tomado el concepto de uso racional y eficiente de la energía. Se están plasmando una serie de transformaciones muy de fondo, que explicaremos brevemente a continuación, en lo que se ha venido a denominar como el “Año de la Revolución energética en Cuba”


En primer lugar, fruto de los muchos huracanes que han afectado la zona en los pasados dos años, se ha determinado realizar generación distribuida con motores altamente eficientes, que dejan de lado un  sistema de generación centralizada, con equipos antiguos y altamente ineficientes. No solo se produce un ahorro por el uso con equipos más eficientes en la hora base y pico, sino se tiene energía continua, en caso se presenten mas desastres naturales en el futuro.


En segundo lugar, esta la proyección a instalar mayor electricidad en base a gas natural que es definitivamente mucho más económico que generar con productos derivados del petróleo. Para esto, se esta acelerando la perforación de pozos exploratorios y de desarrollo en la zona productora. Las plantas de ciclo abierto y ciclo combinado, que se han instalado y que se tienen previstas, son sin duda una acertada decisión para tener energía más segura y a mucho menor costo.


Tercero, es que, dentro del plan que se ha instaurado, se esta trabajando en una concientizacion ciudadana, que llega los habitantes de todos los niveles. A nivel escolar, a manera de ejemplo, existe un plan educativo profundo para no mantener artefactos encendidos sin necesidad en la hora pico. La concientizacion, ha sido acompañada de un alza en las tarifas eléctricas, para los niveles de consumo más elevados, que son ciertamente el arma más efectiva de “palo y zanahoria” que debe estar imbuido en todo plan de ahorro energético.


En cuarto lugar y donde esta centrado el ahorro el plan en Cuba, es en la substitución inmediata y masiva de una serie de artefactos y equipos bastante antiguos e ineficientes. Se esta reemplazando refrigeradores de mucha antigüedad, ventiladores, hornillas y calentadores de agua, ollas de todo tipo, bombillas (focos) ahorradores y muchos otros que están disminuyendo tremendamente el consumo por domicilio, comercio e industria. El plan es auto sustentable y con el mismo ahorro se paga la inversión muy rápidamente, ciertamente dentro del modelo adoptado que tiene Cuba.


Todas estas acciones sumadas, constituyen una verdadera revolución energética, que en la medida de las posibilidades y dadas las características de cada país, deberíamos tomar como ejemplo en Latinoamérica y el Caribe, principalmente para imitar una voluntad política tendiente a un uso racional y eficiente de la energía. Lo anterior, no solo es beneficio para la economía, sino para la vida sustentable del planeta.
 

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