¿Podemos dormir tranquilos?     

08/05/2006     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

La gran mayoría de los habitantes del planeta tierra, andamos todos muy inquietos, nerviosos, y frustrados por la volatilidad de los precios del petróleo, que no dejan de seguir subiendo. Esta coyuntura, esta siendo tremendamente agravada por los especuladores del mercado, que saben cómo moverse y manipular al mismo, para llevarse unas jugosas ganancias. Nadie duda que exista presión de demanda sobre la oferta y que ello se deba más a restricciones en la infraestructura disponible de producción y comercialización que a las reservas existentes.


Todos sabemos que los combustibles fósiles son finitos (no renovables) y que algún día podrían agotarse, pero tenemos la plena seguridad que alguna nueva fuente masiva de energía será desarrollada por el ingenio humano y la tecnología mucho antes que los mismos se agoten. Citando un sabio adagio popular de la jerga petrolera, se dice que la edad de piedra no se acabo porque las mismas se agotaron. Para sustentar lo anterior, a continuación algunas reflexiones y datos sobre esta temática.


Debe quedarnos totalmente claro que los recursos de petróleo y gas natural son enormes y suficientes para abastecer la demanda global por muchas décadas más, incluyendo los altos crecimientos de demanda pronosticados para países como la China e India y el insaciable apetito por parte de Estados Unidos, principalmente en el transporte.


Nadie duda tampoco, que el gas natural seguirá siendo el energético primario de mayor crecimiento por sus ventajas ambientales y económicas, principalmente con loa avances tecnológicos del LNG, que lo esta convirtiendo en un commodity. será por lo tanto el combustible del siglo XXI.


Una de las razones de preocupación (bastante válida por cierto) es que desde los primeros descubrimientos y usos del petróleo hace aproximadamente 110 a 120 años, el planeta ha consumido, hasta el 2001, 1 billón de barriles y consumirá otro billón en los próximos 30 años. Otra razón, es que desde principios de la década de los años ochenta, definitivamente, estamos consumiendo más de lo que descubrimos en una relación de dos a uno.


Los mas pesimistas establecen las reservas probadas en 820 billones de barriles, mientras que los mas optimistas establecen que hay 1,150 billones de barriles con una duración en el primer caso hasta el año 2024 y 2032 en el segundo, es decir una diferencia de 8 años.


Si a lo anterior le sumamos la realidad de que cada vez es mas difícil encontrar petróleo convencional poco profundo (léase económico) entonces podemos entender a los demasiado preocupados y los más pesimistas, que no desean dormir tranquilos y que pronostican que se ha llegado o estamos llegando al límite máximo de producción de petróleo a nivel mundial, y por más esfuerzos que se realicen, esta curva no cambiara, será hacia abajo en adelante y que habrá caos y escasez.


Sinceramente, creemos que lo que mas falta al momento es infraestructura de producción, transporte y comercialización, que se debe desarrollar para satisfacer la demanda que se presentará en los próximos 20 años, y que una vez resuelto esto, veremos algún tipo de caída en los precios del petróleo del nivel de 60 a 70 u 80 $US/barril que estamos experimentando. Tal vez es cuestión de 3, 4, 5 o 6 años.


Lo anterior, en función que hay muchos billetes bajo el brazo y se busca petróleo en lugares convencionales y no convencionales y ni dudar de las alternativas que se están gestando con los precios actuales (léase biocombustibles en el caso del transporte y nuclear, eólica, solar, carbón y otras para el caso de la generación de energía eléctrica). El mundo no duerme y busca otras alternativas muy rápidamente.


Se han producido 1 billón de barriles de petróleo convencional al 2001 y existe 1 billón en reservas probadas que se consumirán en los próximos 30 años. Existe otro _ billón de barriles por encontrar. Mediante recuperación secundaria, se estima que se pueden desarrollar 1.5 billones de petróleo convencional con tecnología que se esta probando. Existen otros 3 billones de petróleo extra pesado y bitúmenes que también se están probando y produciendo con nueva tecnología y otros 2.3 trillones de barriles de calizas que se pueden desarrollar mucho mas adelante.


Tenemos petróleo convencional y no convencional para los próximos 350 años y estamos seguros que la tecnología los hará disponibles oportunamente. De algo estamos seguros, que habremos migrado a alguna otra fuente de energía más limpia y tal vez más económica que el petróleo en todas sus formas, mucho más antes que las reservas se agoten. Creemos que podemos dormir tranquilos.


• Álvaro Ríos Roca, es el actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) por el periodo 2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia. Experto en áreas relacionadas con el sector energético que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios proyectos energéticos internacionales, conferencista, analista y articulista en varios medios de comunicación de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en Estados Unidos.
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