Latinoamérica, líder en GNV     

10/07/2006     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

Cuatro o cinco décadas atrás, cuando los geólogos, geofísicos e ingenieros petroleros encontraban un yacimiento gasífero en vez de un yacimiento petrolífero, consideraban la campana un fracaso. Así es, el desarrollo del gas natural en forma intensiva en Latinoamérica, data de los últimos 20 a 30 años en la Argentina a través de su empresa estatal Gas del Estado y en los últimos 10 a 20 años en los demás países de Latinoamérica.


La gran problemática del gas natural fue y todavía sigue siendo su almacenaje y transporte, que lo ha hecho un producto de uso mas local o regional. Las grandes reservas de gas que se han encontrado en el planeta, se encuentran generalmente alejadas de los grandes centros de consumo y han forzado a que se desarrolle tecnología para bajar el costo de transporte, no solo en gasoductos, sino también en forma liquida como GNL.


Para usarlo como fuente de energía en el transporte, se ha desarrollado la tecnología del Gas Natural Vehicular (GNV) y donde con estadísticas en la mano, podemos manifestar que Latinoamérica tiene un liderazgo en cuanto a su desarrollo tecnológico e implementación de uso.


Según datos estadísticos para el 2005, el uso del GNV se ofrece en 70 países, con aproximadamente 5 millones de vehículos convertidos y con cerca de 9,000 estaciones de compresión y dispendio del producto. Es decir, que de los aproximadamente 900 millones de vehículos que circulan en el mundo el 0.55% funcionan con gas natural.
De estos 5 millones de vehículos a gas natural, más del 50% están en funcionamiento en Latinoamérica. Argentina que lidera el rubro, tiene 1.5 millones de vehículos, Brasil con un reciente crecimiento exponencial tiene 1.1 millones de vehículos, Colombia 110 mil vehículos convertidos y Venezuela y Bolivia con aproximadamente 44 mil vehículos convertidos cada uno. A este proceso de tener vehículos a GNV en Latinoamérica, se suma la reciente introducción del desarrollo del gas natural en el Perú, que desde hace aproximadamente 1 año, se han convertido algo más de 2 mil vehículos y se espera un rápido crecimiento.


Fuera de Latinoamérica hay otros países con gran desarrollo de vehículos a gas natural. Es el caso de Pakistán que mediante una política agresiva tiene alrededor de 1 millón de vehículos convertidos. Italia, punta de lanza y líder del GNV en su tiempo, le sigue con aproximadamente 380 mil vehículos convertidos. Como se puede observar, países muy ricos en reservas de gas natural como Rusia, Indonesia, Algeria, Australia, y otros no han avanzado en definir políticas que introduzcan masivamente el Gas Natural Vehicular. En el anterior grupo debemos incluir a Canadá, que solo tiene un parque de 20 mil vehículos.


Es valido entonces realizar un análisis del porque del liderazgo de América Latina en el uso del GNV. Definitivamente, tenemos que reconocer el rol que ha jugado desde hace ya más de 20 años la empresa estatal Gas del Estado en Argentina, que empezó el desarrollo del GNV con tecnología de Italia principalmente. Después, este país hizo desarrollos tecnológicos propios en la cadena del GNV, lo que le dio mucho mayor impulso. Sin duda, que el impulso inicial de Gas del Estado, ha sido seguido por la pesificación de las tarifas de gas y el precio muy competitivo del GNV respecto de otros combustibles alternativos desde el año 2002 a la fecha.


Es a partir de la política desarrollada en la Argentina, que varios países de la región como Brasil, Colombia, Bolivia y luego Perú se suman a introducir el GNV en el transporte. Gran parte de los equipos de conversión, así como de los sistemas de compresión, almacenamiento y dispendio son fabricados en los países de la región, añadiendo valor agregado a la conversión y la industria del GNV.


Las tasas de crecimiento en Brasil, Colombia, Perú y Bolivia para la introducción del GNV serán todavía muy positivas en los próximos años.  Esto si se mantienen las políticas de ahorro respecto principalmente al precio de la gasolina, que es entre 45 a 60%.  Es decir, que el usuario de transporte final se beneficia con ahorros muy concretos y tiempos de repago de entre 6 a 14 meses.


De la misma manera, se han diseñado interesantes mecanismos informáticos, que permiten  hacer simultáneamente un control técnico y financiero de los vehículos. Lo anterior gesta confianza sobre la seguridad del GNV y hace mas fácil la obtención de financiamiento, con el repago asegurado a través del sistema informático.
Latinoamérica debe buscar alternativas a los combustibles derivados del petróleo, especialmente en aquellos productos que tiene en abundancia y que son también mucho menos contaminantes que los productos convencionales del petróleo.


Ciertamente una de  una de ellas es el uso masivo de GNV y o creemos que el nuevo escenario de precios de gas vaya a cambiar esta dinámica. Consideramos que Latinoamérica continuara siendo líder en el Gas Natural Vehicular y que mediante la integración gasífera otros países de la región como Paraguay, Uruguay, Ecuador y Centroamérica puedan muy en breve introducir el GNV como alternativa al petróleo y sus derivados.

 

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