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Ing. Alvaro Ríos
R.
Secretario Ejecutivo
de OLADE |
Cuatro o cinco décadas atrás, cuando los geólogos,
geofísicos e ingenieros petroleros encontraban un
yacimiento gasífero en vez de un yacimiento petrolífero,
consideraban la campana un fracaso. Así es, el
desarrollo del gas natural en forma intensiva en
Latinoamérica, data de los últimos 20 a 30 años en la
Argentina a través de su empresa estatal Gas del Estado
y en los últimos 10 a 20 años en los demás países de
Latinoamérica.
La gran problemática
del gas natural fue y todavía sigue siendo su almacenaje
y transporte, que lo ha hecho un producto de uso mas
local o regional. Las grandes reservas de gas que se han
encontrado en el planeta, se encuentran generalmente
alejadas de los grandes centros de consumo y han forzado
a que se desarrolle tecnología para bajar el costo de
transporte, no solo en gasoductos, sino también en forma
liquida como GNL.
Para usarlo como fuente
de energía en el transporte, se ha desarrollado la
tecnología del Gas Natural Vehicular (GNV) y donde con
estadísticas en la mano, podemos manifestar que
Latinoamérica tiene un liderazgo en cuanto a su
desarrollo tecnológico e implementación de uso.
Según datos
estadísticos para el 2005, el uso del GNV se ofrece en
70 países, con aproximadamente 5 millones de vehículos
convertidos y con cerca de 9,000 estaciones de
compresión y dispendio del producto. Es decir, que de
los aproximadamente 900 millones de vehículos que
circulan en el mundo el 0.55% funcionan con gas natural.
De estos 5 millones de
vehículos a gas natural, más del 50% están en
funcionamiento en Latinoamérica. Argentina que lidera el
rubro, tiene 1.5 millones de vehículos, Brasil con un
reciente crecimiento exponencial tiene 1.1 millones de
vehículos, Colombia 110 mil vehículos convertidos y
Venezuela y Bolivia con aproximadamente 44 mil vehículos
convertidos cada uno. A este proceso de tener vehículos
a GNV en Latinoamérica, se suma la reciente introducción
del desarrollo del gas natural en el Perú, que desde
hace aproximadamente 1 año, se han convertido algo más
de 2 mil vehículos y se espera un rápido crecimiento.
Fuera de Latinoamérica
hay otros países con gran desarrollo de vehículos a gas
natural. Es el caso de Pakistán que mediante una
política agresiva tiene alrededor de 1 millón de
vehículos convertidos. Italia, punta de lanza y líder
del GNV en su tiempo, le sigue con aproximadamente 380
mil vehículos convertidos. Como se puede observar,
países muy ricos en reservas de gas natural como Rusia,
Indonesia, Algeria, Australia, y otros no han avanzado
en definir políticas que introduzcan masivamente el Gas
Natural Vehicular. En el anterior grupo debemos incluir
a Canadá, que solo tiene un parque de 20 mil vehículos.
Es valido entonces
realizar un análisis del porque del liderazgo de América
Latina en el uso del GNV. Definitivamente, tenemos que
reconocer el rol que ha jugado desde hace ya más de 20
años la empresa estatal Gas del Estado en Argentina, que
empezó el desarrollo del GNV con tecnología de Italia
principalmente. Después, este país hizo desarrollos
tecnológicos propios en la cadena del GNV, lo que le dio
mucho mayor impulso. Sin duda, que el impulso inicial de
Gas del Estado, ha sido seguido por la pesificación de
las tarifas de gas y el precio muy competitivo del GNV
respecto de otros combustibles alternativos desde el año
2002 a la fecha.
Es a partir de la
política desarrollada en la Argentina, que varios países
de la región como Brasil, Colombia, Bolivia y luego Perú
se suman a introducir el GNV en el transporte. Gran
parte de los equipos de conversión, así como de los
sistemas de compresión, almacenamiento y dispendio son
fabricados en los países de la región, añadiendo valor
agregado a la conversión y la industria del GNV.
Las tasas de
crecimiento en Brasil, Colombia, Perú y Bolivia para la
introducción del GNV serán todavía muy positivas en los
próximos años. Esto si se mantienen las políticas de
ahorro respecto principalmente al precio de la gasolina,
que es entre 45 a 60%. Es decir, que el usuario de
transporte final se beneficia con ahorros muy concretos
y tiempos de repago de entre 6 a 14 meses.
De la misma manera, se
han diseñado interesantes mecanismos informáticos, que
permiten hacer simultáneamente un control técnico y
financiero de los vehículos. Lo anterior gesta confianza
sobre la seguridad del GNV y hace mas fácil la obtención
de financiamiento, con el repago asegurado a través del
sistema informático.
Latinoamérica debe
buscar alternativas a los combustibles derivados del
petróleo, especialmente en aquellos productos que tiene
en abundancia y que son también mucho menos
contaminantes que los productos convencionales del
petróleo.
Ciertamente una de una
de ellas es el uso masivo de GNV y o creemos que el
nuevo escenario de precios de gas vaya a cambiar esta
dinámica. Consideramos que Latinoamérica continuara
siendo líder en el Gas Natural Vehicular y que mediante
la integración gasífera otros países de la región como
Paraguay, Uruguay, Ecuador y Centroamérica puedan muy en
breve introducir el GNV como alternativa al petróleo y
sus derivados.
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