Transición energética     

06/11/2006     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

A pesar que los precios del petróleo y sus derivados han cesado en su rápido ascenso y tendido más bien a la baja en los dos últimos meses, la gran mayoría de los habitantes del planeta tierra, andamos todavía muy inquietos, nerviosos, y frustrados por la volatilidad que puedan tener los precios de los mismos en el futuro.


Todos sabemos que los combustibles fósiles son finitos (no renovables) y que algún día podrían agotarse, pero tenemos la plena seguridad, que alguna nueva fuente masiva de energía será desarrollada por el ingenio humano por vía del desarrollo tecnológico, mucho antes que los mismos se agoten. Citaremos así un sabio adagio popular de la jerga de la industria petrolera, que anota, que la edad de piedra no se acabó porque las mismas se agotaron.


Es evidente, que el planeta se ha venido descarbonizando y esta cada vez más hidrogenizado, debido a que pasamos en un muy corto periodo de tiempo, de la leña, al carbón, al petróleo y el gas natural y ahora la fuerte tendencia hacia energías mas limpias como bioenergía y que deberían derivar en el futuro, en una energía dependiente del hidrogeno, principalmente para el sector transporte.


El ingenio humano de mano con el desarrollo tecnológico, está impulsando el trabajo incesante en varias fuentes energéticas, tradicionales y alternativas. A continuación algunas fronteras tecnológicas que vale la pena analizar.


En primer lugar, esta el trabajo investigativo y de desarrollo que se viene dando para capturar, transportar y almacenar el CO2 y de esta manera poder continuar utilizando combustibles fósiles, que los tenemos en abundancia, limitando las emisiones para proteger nuestra atmósfera y evitar el calentamiento global.


Recordar que aproximadamente un tercio de las emisiones globales de CO2 vienen de plantas térmicas, fábricas, refinerías y complejos petroquímicos. Varios proyectos ya están siendo ejecutados para capturar el CO2 de estas instalaciones y reinyectarlo en reservorios para mejorar la producción de petróleo. Enormes recursos humanos y económicos están siendo invertidos por el sector privado y público en investigación para poder almacenar el CO2 bajo la tierra una vez capturado.


En segundo lugar, se está trabajando incesantemente en nuevas tecnologías para poder producir mas hidrocarburos con el proceso de recuperación mejorada de campos, donde a la fecha los índices no llegan más allá del 40%. Cualquier esfuerzo tecnológico a este respecto, representa nueva disponibilidad de energéticos. Asimismo, esta tecnología es desarrollada para viabilizar la explotación de hidrocarburos cada vez más pesados y bitumenes y depósitos fósiles que otrora eran ignorados y que son abundantes.


Las exploración y explotación de petróleo y gas vía desarrollo tecnológico, cada vez se expanden más hacia lugares más remotos y hostiles como aguas ultra profundas, zonas extremadamente gélidas y áreas en tierra firme de muy difícil acceso. Esto, adicionalmente al desarrollo tecnológico que se debe dar para el procesamiento de hidrocarburos cada vez más sulfurosos y pesados.


La diversificación del uso de energéticos para el sector transporte esta también recibiendo grandes recursos en investigación y desarrollo. Casi todos los países del planeta están trabajando en una legislación para incentivar el uso de biocombustibles, tal el caso de la Comunidad Europea que ha establecido un mínimo cercano al 6% para el año 2010. Los biocombustibles de segunda generación, aquellos derivados de la agricultura o de la naturaleza, (madera, paja, desperdicios o reservas de plantaciones), están siendo motivo de desarrollo tecnológico para su uso en el futuro. Recordar que los biocombustibes, por su naturaleza, son amigables con el medio ambiente y encuentran financiamiento mediante los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL).


Dentro de esta misma línea, continúan avanzando los procesos tecnológicos para la producción de energéticos limpios a partir del proceso Fisher Tropsch, que no contienen aromáticos o azufre. Así, a partir del carbón y el gas natural se genera gas sintético, que tiene una diversidad de usos, entre ellos la producción de combustibles ecológicos como el diesel, nafta, e hidrógeno.


Todo esto ultimo nos lleva a que en el futuro podamos pensar que el hidrogeno es una alternativa tecnológica, principalmente en el segmento transporte, pero donde es necesario todavía vencer una serie de obstáculos de tipo tecnológico y logístico. Sin duda que continuamos avanzando cada vez mas en serio a una transición energética.

 

 

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