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Ing. Alvaro Ríos
R.
Secretario Ejecutivo
de OLADE |
En seguimiento a un anterior articulo sobre la
preocupación global por los cambios climáticos, fruto de
las emisiones de CO2 que se generan por la combustión de
combustibles fósiles, nos permitimos referirnos en la
presente entrega a los vientos de cambio que se están
dando en el planeta respecto a este tema.
Conocemos los pasos que
ya han dado una parte de los países de la Comunidad
Europea y su preocupación respecto a esta temática,
como por ejemplo la investigación científica para la
captura y almacenamiento de CO2. Estados Unidos, (que
consume aproximadamente 25% del petróleo mundial, con un
uso per. capita promedio de 25 barriles por año y que a
efectos comparativos podemos comparar con los
aproximadamente 4 a 5 barriles per. capita promedio que
se consume en Latinoamérica, 5 veces superior) parece
que también se encamina en esta misma dinámica, con una
doble preocupación, que es su alta dependencia al
petróleo importado.
Si en algo estuvieron
de acuerdo los demócratas con la reciente propuesta
presidencial, fue sobre poner en marcha políticas
públicas para reducir el consumo de gasolina en 20% en
un lapso de 10 años. Una reducción neta de 4.15 millones
de barriles por día de los aproximadamente 83 millones
de barriles diarios que se consumen diariamente en el
mundo. Lo anterior, se realizara principalmente
incrementando la producción de etanol a 133 billones de
litros al año y elevando la eficiencia de consumo en los
vehículos mediante innovación tecnológica. Empero,
observar que la propuesta presidencial, esta mas
enfocada a dejar de depender del petróleo importado y no
con énfasis sobre materia ambiental.
Sin embargo, al momento
existe un extenso debate en el Congreso de este país
sobre medidas más estrictas tendientes a reducir los
gases de efecto invernadero y por ende la dependencia al
petróleo. A nivel estatal, se han tomado medidas
concretas y la reflexión ha llegado también a algunas de
las grandes empresas energéticas que están dando un
golpe de timón, situación que consideramos más que
necesaria.
El Congreso de Estados
Unidos, esta trabajando en medidas para cortar los
incentivos tributarios a la producción petrolera y las
concesiones para guiar esos recursos hacia la
investigación, el desarrollo e implementación de nuevos
esquemas de energías renovables. Mas aun, existen una
diversidad propuestas de Leyes concretas sobre como
limitar las emisiones mediante diversos mecanismos como
el “cap and trade”
Esta tipo de
políticas, es solo un ejemplo de pasos concretos que se
vienen gestando a nivel mundial para girar la actividad
energética y tender a utilizar más combustibles
renovables. Latinoamérica y el Caribe no pueden quedar
al margen de estas iniciativas, pese a que el consumo
per. capita energético, así como el grado de
industrialización, no la sitúan como una región
significativamente contribuidora de las emisiones de
gases invernadero.
La región debe poner en
marcha la mayor cantidad de proyectos hidroeléctricos
que es una energía renovable (74% de potencial) y de gas
natural (combustible fósil limpio, abundante y
eficiente) que deben constituirse mediante la
integración energética en pilares fundamentales, para
garantizar el abastecimiento de largo plazo
Un mapeo de los países
de la región, indican también un gran potencial en
varios para la producción de biocombustibles, para lo
cual es imprescindible establecer Planes Nacionales de
largo aliento, tal cual lo ha hecho Brasil en varias
décadas de trabajo incesante para posicionarse como
líder mundial en la producción, transporte, distribución
y uso de este tipo de energéticos. Energéticos que
además son participantes en las áreas rurales,
generación de empleo productivo y sustitución de
importaciones.
Los proyectos en
energías como la eólica, solar y geotermia deben también
acompañar este proceso de diversificación en las
matrices energéticas en los países de la región. Si a
los esfuerzos anteriores le sumamos el poder implementar
Planes Nacionales de largo plazo de un uso racional de
la energía, como el que ha empezado México hace varios
años por ejemplo, la región habrá dado pasos
fundamentales, no solo en la utilización de combustibles
mas limpios y renovables, sino en tener una matriz
energética mas diversa y a menor costo, siguiendo la
tecnología y mediante la integración energética.
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