¿Reverdeciendo el planeta?     

26/02/2007     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

En seguimiento a un anterior articulo sobre la preocupación global por los cambios climáticos, fruto de las emisiones de CO2 que se generan por la combustión de combustibles fósiles, nos permitimos referirnos en la presente entrega a los vientos de cambio que se están dando en el planeta respecto a este tema.


Conocemos los pasos que ya han dado una parte de los países de la Comunidad Europea y su preocupación respecto a esta temática,  como por ejemplo la investigación científica para la captura y almacenamiento de CO2. Estados Unidos, (que consume aproximadamente 25% del petróleo mundial, con un uso per. capita promedio de 25 barriles por año y que a efectos comparativos podemos comparar con los aproximadamente 4 a 5 barriles per. capita promedio que se consume en Latinoamérica, 5 veces superior) parece que también se encamina en esta misma dinámica, con una doble preocupación, que es su alta dependencia al petróleo importado.


Si en algo estuvieron de acuerdo los demócratas con la reciente propuesta presidencial, fue sobre poner en marcha políticas públicas para reducir el consumo de gasolina en 20% en un lapso de 10 años. Una reducción neta de 4.15 millones de barriles por día de los aproximadamente 83 millones de barriles diarios que se consumen diariamente en el mundo. Lo anterior, se realizara principalmente incrementando la producción de etanol a 133 billones de litros al año y elevando la eficiencia de consumo en los vehículos mediante innovación tecnológica. Empero, observar que la propuesta presidencial, esta mas enfocada a dejar de depender del petróleo importado y no con énfasis sobre materia ambiental.


Sin embargo, al momento existe un extenso debate en el Congreso de este país sobre  medidas más estrictas tendientes a reducir los gases de efecto invernadero y por ende la dependencia al petróleo. A nivel estatal, se han tomado medidas concretas y la reflexión ha llegado también a algunas de las grandes empresas energéticas que están dando  un golpe de timón, situación que consideramos más que necesaria.


El Congreso de Estados Unidos, esta trabajando en medidas para cortar los incentivos tributarios a la producción petrolera y las concesiones para guiar esos recursos hacia la investigación, el desarrollo e implementación de nuevos esquemas de energías renovables. Mas aun, existen una diversidad propuestas de Leyes concretas sobre como limitar las emisiones mediante diversos mecanismos como el “cap and trade”


Esta  tipo de políticas, es solo un ejemplo de pasos concretos que se vienen gestando a nivel mundial para girar la actividad energética y tender a utilizar más combustibles renovables. Latinoamérica y el Caribe no pueden quedar al margen de estas iniciativas, pese a que el consumo per. capita energético, así como el grado de industrialización, no la sitúan como una región significativamente contribuidora de las emisiones de gases invernadero.


La región debe poner en marcha la mayor cantidad de proyectos hidroeléctricos que es una energía renovable (74% de potencial) y de gas natural (combustible fósil limpio, abundante y eficiente) que deben constituirse mediante la integración energética en pilares fundamentales, para garantizar el abastecimiento de largo plazo


Un mapeo de los países de la región, indican también un gran potencial en varios para la producción de biocombustibles, para lo cual es imprescindible establecer Planes Nacionales de largo aliento, tal cual lo ha hecho Brasil en varias décadas de trabajo incesante para posicionarse como líder mundial en la producción, transporte, distribución y uso de este tipo de energéticos. Energéticos que además son participantes en las áreas rurales, generación de empleo productivo y sustitución de importaciones.

Los proyectos en energías como la eólica, solar y geotermia deben también acompañar este proceso de diversificación en las matrices energéticas en los países de la región. Si a los esfuerzos anteriores le sumamos el poder implementar Planes Nacionales de largo plazo de un uso racional de la energía, como el que ha empezado México hace varios años por ejemplo, la región habrá dado pasos fundamentales, no solo en la utilización de combustibles mas limpios y renovables, sino en tener una matriz energética mas diversa y a menor costo, siguiendo la tecnología y mediante la integración energética.

 

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