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Márgenes y capacidad de refinación
Los precios del petróleo no aflojan la banda
de 60 a 70 $US/barril. La demanda continuará
creciente, debido principalmente al alto
crecimiento vegetativo y crecimiento
económico sostenido, especialmente de China,
India y otros países asiáticos. Estos actúan
como una especie de locomotora para el resto
del planeta, incluyendo por supuesto a
Latinoamérica y el Caribe, que viene
sustentando tasas de crecimiento económicas
sostenidas promedio del orden del 5% por
aproximadamente de 4 a 5 años.
Muy pocos son los audaces que se apresuran,
en estos días de turbulencia energética, a
predecir los precios del petróleo, ni en el
corto ni en el largo plazo. Las variables
son demasiadas y complejas. Fuera de la
demanda creciente, están las tensiones en el
Medio Oriente que no son nada fáciles. En el
lado de la oferta, fuera del accionar de la
OPEP, existe una gran cantidad de actividad
exploratoria cuyos resultados se verán en
breve tiempo. Los proyectos de carbón están
renaciendo y multiplicándose nuevamente.
Están también los innumerables proyectos de
energía renovables que también se vienen
construyendo y planificando, para
diversificar las matrices energéticas y
paralelamente luchar contra un todavía muy
“controversial” calentamiento global
generado a partir de los gases de efecto
invernadero de la combustión de los
combustibles fósiles. Finalmente, lo que es
más impredecible es poder estimar algún tipo
de cifra sobre la alta especulación que
existe en el mercado del petróleo y sus
derivados en el turbulento mundo de la
energía. En río revuelto ganancia de
pescadores dice un sabio adagio popular.
Dentro de este difícil escenario energético,
es importante hacer un análisis de lo que
viene aconteciendo con la capacidad
refinación y los márgenes de refinación. Los
precios de la gasolina en particular y de
los otros derivados del petróleo han tenido
un record que no necesariamente han
fluctuado con los precios del petróleo.
Así, en el principal mercado para la
gasolina que existe en el mundo, que es
Estados Unidos, este efecto ha tenido una
significativa desviación. En diciembre de
2006, el precio del petróleo WTI promedio
fue de aproximadamente 58.5 $US/barril,
mientras que el precio promedio de tres
gasolinas en el mercado mayorista spot de
Nueva York sin impuestos fue de 70.6 $US/barril.
En abril del 2007, solo 4 a 5 meses después,
el precio promedio del WTI fue de 63.6 $US/barril,
mientras que el promedio de las gasolinas
fue de 94.0 $US/barril.
Una serie de eventos inusuales, fuera de la
creciente demanda, como reparaciones y daños
en los complejos refineros de Estados
Unidos, han determinado esta situación de un
precio casi uniforme en el petróleo, pero de
un incremento notable en los precios de la
gasolina y los otros derivados del petróleo.
Las refinerías contrario a lo que ocurría
años atrás, están teniendo márgenes muy
atractivos de refinación por sobre 25 $US/barril.
Es la ley de la oferta y la demanda sumada a
un mercado muy especulativo
Todo lo anterior nos señala que existe en el
mundo un capacidad de refinación muy holgada
con relación a la demanda y que cualquier
suma de eventos menores puede causar un
mercado muy volátil para los derivados del
petróleo. Los crudos más pesados que se
producen ahora no son los más adecuados para
las refinerías que se construyeron 20 o 30
años atrás, sumados a que las mismas deben
producir productos con menor contenido de
azufre para cumplir con nuevos estándares
internacionales.
La capacidad mundial de refinación se ha
incrementado muy poco en los últimos 15
años. En 1990 la capacidad mundial de
refinación era de 73.90 MMbbls/día, mientras
que en el 2007 es de 86 MMbbls/día que está
muy pareja con la producción mundial de 80 a
85 MMbbls/día. Se estima que para el año
2025 a 2030 la capacidad de refinación
estará en el orden de los 150 MMbbls/día.
Latinoamérica y el Caribe no escapan a esta
realidad global y su situación es aún más
complicada. La Región tiene cerca al 8.7% de
la capacidad de refinación mundial y consume
aproximadamente entre 8 a 9% de la demanda
mundial de productos refinados. El
crecimiento de la demanda (consumo) de
petróleo en la Región, de 1995 a 2005 ha
sido de aproximadamente 13.7%, mientras que
el crecimiento de la capacidad instalada de
refinación en el mismo periodo, solo ha sido
de aproximadamente 7.5%, es decir, casi un
50% del consumo.
En este contexto de capacidades de
refinación muy estrechas, es que se estima
que en los próximos doce meses una nueva
refinería se podría gestar en Centroamérica.
Se proyectan nuevas refinerías también en
Argentina y la de Pernambuco en Brasil que
ya tiene importantes avances. Se está
también trabajando en modernizar, incluir
nuevos procesos y posibilitar ampliar
capacidades en refinerías en Cuba, Colombia,
México, Perú, Venezuela, Brasil, Ecuador.
Por: Álvaro Ríos Roca (*)
(*) Álvaro Ríos Roca, es el actual
secretario ejecutivo de la Organización
Latinoameri-cana de Energía (Olade) por el
periodo 2006-2008. Ex ministro de
Hidrocarburos de Bolivia. Experto en áreas
relacionadas con el sector energético que le
ha permitido desempeñarse como asesor en
varios proyectos energéticos
internacionales, conferencista, analista y
articulista en varios medios de comunicación
de América Latina. Estudios de Ingeniería
Química en Estados Unidos.
Las ideas y opiniones contenidas en este
artículo son responsabilidad del autor y no
expresan necesariamente la opinión de la
Organización o de sus Países Miembros.
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