Ing. Alvaro Ríos R.

Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y Ministro de Hidrocarburos de Bolivia

Márgenes y capacidad de refinación

 

Los precios del petróleo no aflojan la banda de 60 a 70 $US/barril. La demanda continuará creciente, debido principalmente al alto crecimiento vegetativo y crecimiento económico sostenido, especialmente de China, India y otros países asiáticos. Estos actúan como una especie de locomotora para el resto del planeta, incluyendo por supuesto a Latinoamérica y el Caribe, que viene sustentando tasas de crecimiento económicas  sostenidas promedio del orden del 5% por aproximadamente de 4 a 5 años.

 

Muy pocos son los audaces que se apresuran, en estos días de turbulencia energética, a predecir los precios del petróleo, ni en el corto ni en el largo plazo. Las variables son demasiadas y complejas. Fuera de la demanda creciente, están las tensiones en el Medio Oriente que no son nada fáciles. En el lado de la oferta, fuera del accionar de la OPEP, existe una gran cantidad de actividad exploratoria cuyos resultados se verán en breve tiempo. Los proyectos de carbón están renaciendo y multiplicándose nuevamente.

 

Están también los innumerables proyectos de energía renovables que también se vienen construyendo y planificando, para diversificar las matrices energéticas y paralelamente luchar contra un todavía muy “controversial” calentamiento global generado a partir de los gases de efecto invernadero de la combustión de los combustibles fósiles. Finalmente, lo que es más impredecible es poder estimar algún tipo de cifra sobre la alta especulación que existe en el mercado del petróleo y sus derivados en el turbulento mundo de la energía. En río revuelto ganancia de pescadores dice un sabio adagio popular.

 

Dentro de este difícil escenario energético, es importante hacer un análisis de lo que viene aconteciendo con la capacidad refinación y los márgenes de refinación. Los precios de la gasolina en particular y de los otros derivados del petróleo han tenido un record que no necesariamente han fluctuado con los precios del petróleo.

 

Así, en el principal mercado para la gasolina que existe en el mundo, que es Estados Unidos, este efecto ha tenido una significativa desviación. En diciembre de 2006, el precio del petróleo WTI promedio fue de aproximadamente 58.5 $US/barril, mientras que el precio promedio de tres gasolinas en el mercado mayorista spot de Nueva York sin impuestos fue de 70.6 $US/barril.  En abril del 2007, solo 4 a 5 meses después, el precio promedio del WTI fue de 63.6 $US/barril, mientras que el promedio de las gasolinas fue de 94.0 $US/barril.

 

Una serie de eventos inusuales, fuera de la creciente demanda, como reparaciones y daños en los complejos refineros de Estados Unidos, han determinado esta situación de un precio casi uniforme en el petróleo, pero de un incremento notable en los precios de la gasolina y los otros derivados del petróleo. Las refinerías contrario a lo que ocurría años atrás, están teniendo márgenes muy atractivos de refinación por sobre 25 $US/barril. Es la ley de la oferta y la demanda sumada a un mercado muy especulativo

 

Todo lo anterior nos señala que existe en el mundo un capacidad de refinación muy holgada con relación a la demanda y que cualquier suma de eventos menores puede causar un mercado muy volátil para los derivados del petróleo. Los crudos más pesados que se producen ahora no son los más adecuados para las refinerías que se construyeron 20 o 30 años atrás, sumados a que las mismas deben producir productos con menor contenido de azufre para cumplir con nuevos estándares internacionales.

 

La capacidad mundial de refinación se ha incrementado muy poco en los últimos 15 años. En 1990 la capacidad mundial de refinación era de 73.90 MMbbls/día, mientras que en el 2007 es de 86 MMbbls/día que está muy pareja con la producción mundial de 80 a 85 MMbbls/día. Se estima que para el año 2025 a 2030 la capacidad de refinación estará en el orden de los 150 MMbbls/día.

 

Latinoamérica y el Caribe no escapan a esta realidad global y su situación es aún más complicada. La Región tiene cerca al 8.7% de la capacidad de refinación mundial y consume aproximadamente entre 8 a 9% de la demanda mundial de productos refinados. El crecimiento de la demanda (consumo) de petróleo en la Región, de 1995 a 2005 ha sido de aproximadamente 13.7%, mientras que el crecimiento de la capacidad instalada de refinación en el mismo periodo, solo ha sido de aproximadamente 7.5%, es decir, casi un 50% del consumo.

 

En este contexto de capacidades de refinación muy estrechas, es que se estima que en los próximos doce meses una nueva refinería se podría gestar en Centroamérica. Se proyectan nuevas refinerías también en Argentina y la de Pernambuco en  Brasil que ya tiene importantes avances. Se está también trabajando en modernizar, incluir nuevos procesos y posibilitar ampliar capacidades en refinerías en Cuba, Colombia, México, Perú, Venezuela, Brasil, Ecuador.

Por: Álvaro Ríos Roca (*)

(*) Álvaro Ríos Roca, es el actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoameri-cana de Energía (Olade) por el periodo 2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia. Experto en áreas relacionadas con el sector energético que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios proyectos energéticos internacionales, conferencista, analista y articulista en varios medios de comunicación de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en Estados Unidos.

Las ideas y opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor y no expresan necesariamente la opinión de la Organización o de sus Países Miembros.

 

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