Ing. Alvaro Ríos R.

Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y Ministro de Hidrocarburos de Bolivia

¿Incentivos a los biocombustibles?

 

Por: Alvaro Ríos Roca

 

La energía tiene en vilo a casi todo el planeta. Nuevo escenario mas elevado de precios para la gran mayoría de los energéticos, seguridad de abastecimiento, cambio climático, desarrollo de energías alternativas a los combustibles fósiles, desarrollo de energías renovables mas limpias, eficiencia energética, son algunos de los crecientes y mas importantes paradigmas de los últimos cuatro años, que se empiezan a dar cuando el precio del petróleo empieza a separarse de su banda de 20 a 30 $US por barril, hasta llegar a los niveles actuales

 

Todo indica que en los próximos 25 años, la demanda de energía se incrementara muy cercanamente al 50%, pese a todos los esfuerzos que se han desarrollado y se desarrollaran en el área de eficiencia energética, que permitirán ahorrar un 40% de energía en estos próximos 25 años. Es decir, que sin eficiencia energética, en este cuarto de siglo próximo, la demanda de energía se hubiera básicamente duplicado.

 

Los escenarios también señalan que los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural), base actual de la energía del planeta, no podrán ser reemplazados fácilmente. Aproximadamente un 75%  de la energía primaria en los próximos 25 años todavía será suministrada por estos combustibles fósiles. Lo anterior, a pesar también a todos los esfuerzos que se desarrollaran en energías alternativas, principalmente las renovables

 

Para el segmento de generación de energía eléctrica, existen un sin numero de substitutos a los combustibles fósiles, como la energía hidráulica, eólica, solar, geotérmica y nuclear que aunque muchas veces repudiada, se está nuevamente analizando muy a profundidad.

En el segmento transporte, que es el que le da movilidad al planeta, las opciones son mucho mas limitadas y sin duda que los biocombustibles, vienen a ser, a pesar de las criticas, una alternativa de complemento al petróleo y sus derivados y a la diversificación de la matriz energética.

 

Es así que la Unión Europea en su legislación y política de fomento del uso de biocarburantes se ha señalado como objetivo lograr que el 5,75% del total de combustibles consumidos en la Unión Europea en 2010 sea de biocarburantes y que este porcentaje suba al 10% en 2020.

 

En Estados Unidos se ha propuesto reducir el consumo de gasolina en 20% en un lapso de 10 años. Una reducción neta de 4.15 millones de barriles por día de los aproximadamente 84 a 85 millones de barriles diarios que se consumen diariamente en el mundo. Lo anterior, se realizará principalmente incrementando la producción de etanol a 133 billones de litros al año y elevando la eficiencia de consumo en los vehículos mediante innovación tecnológica. Estados Unidos ha establecido metas únicamente para bioetanol, de un 3,8 por ciento en 2008, de un 4,3 por ciento en 2009 y de un 4,8 por ciento en 2010.

 

De la misma manera, hasta el 2010, Brasil, se ha fijado metas de entre el 23 y el 25 por ciento para consumo interno de bioetanol y un 2 por ciento para biodiesel y de 5 por ciento en adelante. Otros países Latinoamericanos y del Caribe, se encuentran también en proceso de determinación de legislación y de fijar una serie de metas para cambiar la matriz energética, principalmente en el segmento transporte.

 

Los beneficios de la producción y uso de biocombustibles son conocidos por todos y se pueden resumir en: 1) Substitución de importaciones energéticas; 2) Fomento a la productividad y empleo en el área agrícola; 3) Generación de excedentes exportables; 4) Beneficios netos al medio ambiente, situación que todavía requiere de mucho mas debate y conocimiento, dependiendo del tipo de cultivo que se utilice; 5) Diversificación de la matriz energética y menos vulnerabilidad a la volatilidad del petróleo; 6) Otras.

 

De la misma manera, existen algunos temas que también deben debatirse y considerarse con sumo cuidado. 1) Que los programas sean sostenibles y competitivos cuando por ciertas razones el precio del petróleo pueda disminuir súbitamente (ya ocurrió muchas veces); 2) Establecer mallas de protección tendientes a evitar posibles desplazamiento humanos que pueden darse fruto de la entrada de grandes multinacionales a una masiva producción agrícola y de bioenergéticos; 3) El cambio de cultivos tradicionales por aquellos tendientes a la producción de bioenergéticos y su sostenibilidad en el largo plazo; 4) Problemas de deforestación y control de áreas protegidas; 5) Otras.

 

Como toda industria naciente se visualizan una serie de aspectos positivos pero también de sombras que deben ir estudiándose y clarificándose en el tiempo.

 

En este entendido, es que es importante analizar que si bien esta nueva y naciente industria requiere de apoyo, los incentivos que se apliquen y establezcan deben ser medidos, muy racionales y sobre todo con periodos de tiempo claramente establecidos y de corta duración. No se deben tratar de forzar situaciones para hacer a los biocombustibles competitivos únicamente a través del uso de incentivos, sino que los mismos deben tratar de desarrollarse competitivamente y al amparo del mercado más que de subsidios o incentivos.

 

Latinoamérica y el Caribe deben mirar muy proactivamente a esta nueva circunstancia de los biocombustibles, pero a su vez deben tratar de establecer programas de largo plazo, tendientes más a la competitividad y el desarrollo tecnológico y no a situaciones coyunturales, de las cuales habrá que arrepentirse mas adelante.

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