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Camiri, una dura realidad
Nadie en su más
sano juicio podrá negar que en su conjunto,
el país tiene una gran deuda con Camiri. Ese
otrora gran centro petrolero de Bolivia, le
dio de sus entrañas mucha riqueza y
bienestar.
Le otorgó también la oportunidad de que
todos los bolivianos puedan jactarse y
sentirse orgullosos de tener un YPFB de
vanguardia, manejado con conceptos
económicos, técnicos y no políticos, con
excelentes, honestos y capacitados
profesionales. Lastimosamente, años después,
algunos se corrompieron, la politizaron y la
destruyeron, para que luego tenga que ser
capitalizada o vendida.
Podemos abundar en tantas otras cosas en las
que Camiri ha contribuido para el desarrollo
del país durante muchos años, pero el
objetivo de la presente entrega se centra en
la cruda realidad que nos toca vivir y
enfrentar.
Lo de Camiri nos debe servir de ejemplo a
todos, ahora con el gas, y muy especialmente
a Tarija y el Chaco. Son las denominadas
maldiciones de las materias primas, que son
finitas, y cuyos beneficios, si no son
sembrados adecuadamente para generar
desarrollo productivo y sostenible en el
largo plazo, dejan desolación y hasta más
pobreza que bienestar en el tiempo. Una
reflexión para que Tarija fomente mas
producción de excelentes vinos, quesos y
tantas otras que se pueden producir
sosteniblemente en esa zona.
Reiteramos, el gran problema de Camiri fue
que oportunamente no supo sembrar desarrollo
y progreso a partir del petróleo y del
movimiento económico que ello generaba. Los
lideres de ayer de Camiri y de Santa Cruz,
no supieron plantear y hacer las cosas
diferentes y a tiempo, y hoy plantean al
país un justificado, pero muy complicado y
casi imposible resarcimiento.
El pueblo y los lideres de hoy de esa
región, probablemente piensan que a partir
de la refundación de YPFB, con la toma y
control de pequeños campos declinantes
menores, la construcción de una planta
separadora de líquidos y la sede de la una
vicepresidencia, habrán de retornar las
épocas gloriosas de esa región.
Humildemente, con mucha nostalgia y siendo
muy realista, les puedo manifestar que lo
que pretenden (empleo masivo) y lo que
políticamente se les ha ofrecido, es muy
complicado y difícil y no creo que vendrá
por el lado de los hidrocarburos.
En primer lugar, deben comprender que YPFB
no es la misma de los años dorados, auque
quiera serlo. Sigue siendo manejada
políticamente y desacertadamente desde hace
muchos años. Cualquier actividad que la
empresa estatal realice, tendiente a
complacer a Camiri fracasara en el tiempo.
YPFB requiere de una gran reingeniería en su
estructura de funcionamiento y gestión
empresarial con tecnología para avanzar en
el camino correcto.
YPFB ya no es la empresa de antes, que fuera
de realizar las actividades propias de la
cadena de hidrocarburos, tenia una gran
parte de los servicios petroleros, que ahora
están en manos de empresas contratistas.
Gran parte del empleo de los hidrocarburos
(que no es mucho) viene por este concepto y
desafortunadamente este movimiento económico
esta centrado en Santa Cruz y en menor
escala en el sur de Bolivia.
Segundo, los campos que se solicitan y sobre
los cuales se pretende refundar YPFB, con
una verdadera nacionalización, no son de
gran potencial y los desarrollos
tecnológicos que se realicen no traerán el
beneficio anhelado. El forzar a que YPFB
impulse actividades que no son rentables
desde el punto de vista tecnológico y
económico, no hará sostenible la operación y
redundara en frustración.
Tercero, Camiri de ninguna manera es el
lugar óptimo para diseñar, construir y
operar una planta separadora de líquidos. La
realidad es mas dura y nos muestra que estas
plantas no se dan en ninguna parte de
Bolivia por la estructura de costos y el
nivel impositivo que tenemos, pese a que
existe gran potencialidad de extraer
líquidos en nuestro territorio. Esto
independientemente de que se cuente con los
recursos económicos y financieros para
hacerlo.
Finalmente, cumplir la Ley y hacer realidad
la Vicepresidencia en Camiri, si bien puede
gestar algo de movimiento, las actividades
reales se trasladaran necesariamente a Santa
Cruz, donde existe una infraestructura y
logística desarrollada para este efecto.
Sinceramente creo que todos juntos debemos
buscar otra manera de dar y retornar a
Camiri todo lo que le ha aportado al país.
Pienso en voz alta si un impulso a los
biocombustibles pueden ser una alternativa,
todo dependiendo de la calidad de los suelos
de la zona. Una solución verdadera es lo que
dará el efecto multiplicador que buscan los
Camireños, que es el empleo, a través del
aparato productivo y que naturalmente viene
asociado de inversiones que deberían ser
mayormente del sector privado y alentadas
con políticas departamentales y
gubernamentales. Empero, la realidad actual
del país, indica que vamos en contra flecha.
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