Ing. Alvaro Ríos R.

Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y Ministro de Hidrocarburos de Bolivia

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Fin del sueño de integración del gas suramericano

 

“Brasil aprendió rápidamente del problema de reservas que experimentó Venezuela y decidió lanzar el LNG internacionalmente. Las reservas venezolanas han permanecido ahí por mucho tiempo”, dijo Álvaro Ríos Roca.

 

El sueño sudamericano de integrar sus mercados de gas natural llegó a su fin, contó el ex secretario general de OLADE y ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Alvaro Ríos Roca, al periodista Randy Woods de la estadounidense Business News Americas.


Según Ríos, que actualmente se desempeña como director de desarrollo de negocios de Gas Energy Latín América, los importadores netos como Chile y Brasil miran al extranjero en busca de suministros de gas natural licuado (LNG por sus siglas en inglés) y países como Argentina y Colombia están cada vez más preocupados respecto de su capacidad para importar gas de sus vecinos.


Parte del problema yace en la incapacidad de Bolivia de cumplir con los acuerdos de suministro que mantiene con Brasil y Argentina, ya que las compañías del país mediterráneo, rico en reservas de gas, se han mostrado poco dispuestas a incrementar las inversiones en exploración y producción en los últimos años. Y si bien Venezuela posee las mayores reservas de gas de la región, se ha mostrado lenta para desarrollar su potencial.


“Brasil aprendió rápidamente del problema de reservas que experimentó Venezuela y decidió lanzar el LNG internacionalmente. Las reservas venezolanas han permanecido ahí por mucho tiempo”, dijo Ríos Roca.


“La integración energética en Latinoamérica llegó a su fin y por ahora y durante los próximos 5 a 10 años seguirá siendo un sueño y nada más debido a la incapacidad de los países por establecer un marco legal y a las distintas visiones que poseen sobre el proceso de integración. La lucha contra las crisis energéticas es el nuevo paradigma para los próximos 5 a 10 años”, agregó el analista.


Respecto a la inversión extranjera en el campo de los hidrocarburos en Bolivia, Ríos enfatizó que “Bolivia necesita grandes inversiones de aproximadamente $US 3.000 millones a $US 4.000 millones para aumentar la producción y cumplir con sus acuerdos internacionales, los contratos y la demanda interna”.


La falta de inversión generó un estancamiento de la producción en 40 a 41 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd), siendo que la demanda contractual de 2007 era de aproximadamente 48,5 MMmcd.


Se suspendieron los despachos a Cuiaba y BG en Brasil y el suministro para Argentina es de unos 3 MMmcd a 4 MMmcd, como máximo.


La situación este año es aún peor ya que la demanda argentina aumentará de 7,7 MMmcd a 16 MMmcd, y a 27,7 MMmcd en 2010.


Según Ríos, el Gobierno de Bolivia está haciendo todo lo posible por fomentar las inversiones, pero la falta de respuestas de parte de una politizada YPFB (la compañía estatal boliviana de hidrocarburos) y la incertidumbre que rodea la situación política del país están evitando que aquello ocurra, aunque, de acuerdo con las cifras, tiene mucho sentido explotar las reservas existentes y competir con los precios del LNG.


Según Ríos, Bolivia, actualmente, corre el riesgo de perder los mercados de gas en Brasil, Argentina y Uruguay, que comenzarán a importar gas natural licuado debido a la incertidumbre política de esa nación.


“Además de este riesgo existen otras medidas que Argentina está adoptando como los incentivos del programa Gasplus para realizar actividades de exploración y producción y las medidas para aumentar la capacidad de transporte de hidrocarburos en la cuenca Austral. Dicho de otra forma, creo que Argentina está dudando mucho sobre si recibirá el suministro de 27,7 MMmcd desde Bolivia”, afirmó el ex Ministro de Hidrocarburos y Energía


Consultado sobre los hallazgos brasileños de gas natural en los yacimientos de Tupi y Júpiter, en la cuenca Santos, y como éstos reducirían la dependencia de Brasil sobre las importaciones de gas boliviano, Ríos dijo que “esos casos constituyen una esperanza muy costosa y a largo plazo, pero no por ello dejan de representar competencia para la exploración futura en Bolivia, donde el potencial existe”.


De acuerdo con el experto, los mercados no esperan y se están construyendo cuatro terminales de LNG en el Cono Sur (dos en Chile, una en Argentina y 3 en Brasil). Los precios se vuelven un tema secundario una vez que se comienza a pensar en la seguridad de abastecimiento.


A Argentina le queda por explorar y con las señales correctas, como la que envía el programa Gasplus, pronto podrá generar más gas. Además, El LNG, la hidroelectricidad, el carbón y el diesel seguirán ganando terreno.


Según Ríos, la geopolítica actual y la incertidumbre están poniendo en riesgo el programa de gasoductos entre Argentina y Bolivia que quizás jamás pueda materializarse.


Preguntado sobre si es posible que Venezuela pueda suministrar LNG a Argentina y que este país pueda cumplir su objetivo de exportar gas natural a Colombia el año 2012, Ríos aseguró que “si bien Venezuela posee grandes reservas no tiene gas libre y está bastante disperso”.


El suministro para 2012 es de aproximadamente 342 MMmcd, y debería coincidir con la demanda de 123 MMmcd para el mercado interno y la reinyección para una recuperación secundaria de 220 MMmcd para 2012. Ahora, sobre exportar gas a Argentina, no prevemos posibilidad alguna por el momento. Y pondré un signo de interrogación sobre el tema de abastecer con gas a Colombia en 2012, apuntó Ríos.


 

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