Analogía migratoria, integración para el desarrollo     

27/03/2006     

 

Ing. Alvaro Ríos R.

Secretario Ejecutivo de OLADE

Voluntad política de los países es el primer paso para tratar de consolidar verdadera integración energética a nivel subregional y regional. Lo anterior, en definitiva, se traduciría en mayores inversiones y proyectos de infraestructura, mas seguridad en el abastecimiento espantando así las temidas crisis energéticas y finalmente en transacciones de energía mucho más eficientes, que mejorarían substancialmente los costos de energía que son vitales para el desarrollo.


Para hacer analogía con la energía y definir voluntad política, es muy importante ver el avance que los países de la región Sur Americana han dado en materia de integración migratoria. Diez años atrás, era probablemente impensable que un ciudadano Boliviano, como el que escribe esta presente entrega, portando únicamente su cedula de identidad, pueda ingresar a todos los países de Sur América. Hablamos de una simple cedula de identidad, sin tener que pasar por utilizar los tediosos y costosos pasaportes y mucho peor, el tener que recurrir a la obtención de visas para transitar entre países vecinos. Nos imaginamos que esta situación migratoria es ya un común entre casi todos los países de Sur América, y de no ser así, pensamos que se deberían hacer todos los esfuerzos para que ello ocurra.


Recordemos el tiempo, el desgaste y los costos asociados que teníamos varios años atrás cuando debíamos presentarnos a los Consulados en busca de una visa. Uno o hasta tres días para lograr el permiso para poder ingresar y deslazarse libremente en un país vecino. Lo anterior, adicional al tiempo perdido y los costos asociados que se requiere para obtener documentos originales necesarios para el visado. También recordar que se debía adquirir costosos pasaportes, que muchas veces hasta escaseaban y no permitían la facilidad en el libre transito de las personas a través de las fronteras, de los puertos o aeropuertos.


Lo de tiempos y costos esta relacionado a la eficiencia y a la economía que se nos puede dar en materia de transacciones de cualquier índole, pero esta además la sensación de seguridad e integración personal que se siente al poder desplazarse en un país vecino solo portando el documento de identidad. Este simple ejemplo de integración migratoria, si lo cuantificaríamos, nos resultaría en millonarios ahorros a la región, lo que se traduce en mayor desarrollo y bienestar.


Será posible instar a las Cancillerías de los países de Sur América para trabajar en una determinación vinculante para que todos los ciudadanos podamos circular en los países portando únicamente una cedula de identidad? Si esto se logra y se mantiene por un tiempo, no seria lógico y necesario el pensar en establecer un solo sistema de identificación regional para todos los ciudadanos de la América del Sur? No es esto lo que exitosamente ha logrado la Comunidad Europea? Mucho tiempo hace que se han dado cuenta que poniendo obstáculos y barreras al tema migratorio, solo se consigue frenar el desarrollo.


Cambiemos los ciudadanos o personas por moléculas de gas o electrones que requieren fluir casi irrestrictamente y en forma continua de un país hacia el otro. Veremos, que de la misma manera que en la temática migratoria, si facilitamos las transacciones y hacemos fácil el movimiento de estos productos energéticos, habremos logrado inmensos ahorros y beneficios para nuestros pueblos. Eso es integración energética y si es beneficioso es necesario y si es necesario hay que hacerlo realidad.


Para avanzar con integración se requiere la construcción y materialización de muchos mas proyectos binacionales y multinacionales de líneas de transmisión eléctrica y gasoductos. Es paso fundamental entonces el trabajar en un sistema armónico de reglas y condiciones para el libre transito de los energéticos, que sin duda se traducen en mejores costos y eficiencia para los mismos.


A este efecto, desde OLADE y conjuntamente otros organismo vinculados a la integración y la energía, se tratara firmemente de impulsar avances para crear institucionalidad regional y poder establecer a futuro la firma de una “Carta Latinoamericana de Energía”. Esto es nada más que el paraguas o vínculo jurídico institucional que debe irse puliendo para así lograr el ansiado proceso integrador. Proceso por cierto tedioso, complicado y de largo plazo, pero muy necesario.


Paralelamente, también se debe diseñar la instancia donde podamos debatir las divergencias y los conflictos que se presenten en el ámbito energético. Nada más costoso y contrario a la integración, que no tener una instancia regional para resolver nuestros problemas. Esto también requiere de institucionalidad. Una región sin institucionalidad mas difícilmente se podrá integrar, lo que trasciende en mayores costos y menos desarrollo.
El proceso migratorio que hemos explicado y que se ha ido dando, debe hacernos dar cuenta que debemos tomar las iniciativas en materia de verdadera de integración energética. Voluntad política para algo que a luces, se ve como necesario realizar.

 

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