ENERGY PRESSGAS Y PETRÓLEO

Biomasa : La energía de los ingenios azucareros

Hasta 2019, cuatro ingenios podrían generar hasta 80 MW de energía renovable y limpia con la quema de bagazo de caña.

Los equipos ya están casi listos para que el ingenio sucroalcoholero Aguaí se conecte al Sistema Interconectado Nacional (SIN) de energía eléctrica. La empresa, ubicada a 110 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Cruz, se convertirá en la más “limpia” generadora de energía renovable de biomasa en Bolivia, pero tendrá que esperar hasta el año 2018, cuando las líneas de alta tensión empiecen a extenderse cerca de allí.
Juan Carlos Velarde, gerente Comercial de Aguaí, detalló que el ingenio inició sus operaciones en junio de 2013 con la producción de alcohol y desde el año pasado produce azúcar, para llegar -zafra 2016- al millón de quintales y a los 20 millones de litros de alcohol. Para ello tuvo que moler 700 mil toneladas de caña de azúcar.
Velarde señaló que Aguaí cuenta con modernas tecnologías, como el Sistema Difusor para la molienda, y una caldera accionada por la quema del bagazo, que cuenta con “lavadores de gases” para la menor emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. La caldera, que produce 220 toneladas de vapor, acciona un turbogenerador que tiene una capacidad de generar 25 megavatios (MW) por hora, de los cuales 11 MW utiliza el ingenio y el sobrante será destinado al SIN para el Norte Integrado.
Aguaí se sumará al ingenio Guabirá, que desde 2007 empezó a inyectar al SIN unos 16 MW y actualmente comercializa 21 MW. Otro ingenio cruceño, Unagro, anunció que para 2017 también se unirá al SIN, con una entrega que podría llegar a los 30 MW.
San Buenaventura, ubicado en el norte del departamento de La Paz, inició sus operaciones en agosto del presente año y desde el Ministerio de Hidrocarburos y Energía (MHE) se anunció que en los próximos meses llegará a los 30 MW de generación, de los cuales entregará 15 MW al SIN para ser distribuido a las provincias de Rurrenabaque, Reyes y El Palmar en el departamento de Beni y San Buenaventura, Tumupasa e Ixiamas en el departamento de La Paz.

EN CRECIMIENTO
El Ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, informó que el gobierno está dando un fuerte impulso al desarrollo de las energías alternativas y el cambio de la matriz energética del país. Según la autoridad, hasta el año 2020 se generarán 545 MW, de los cuales 148 MW serán por generación eólica, 173 MW por solar, 40 MW de biomasa, 55 MW de geotermia.
El MHE, a través de ENDE Corporación tiene previsto invertir en energías alternativas hasta el 2020, unos $us 1.052 millones, mientras que en proyectos hidroeléctricos $us 2.047 millones. Se ha contemplado dos proyectos gubernamentales para la generación por biomasa, uno en Riberalta, de 20 MW, con una inversión $us 34 millones y el otro en Cobija, también de 20 MW, por $us 34 millones. Estos proyectos, que utilizarán la cáscara de la castaña se encuentran en etapa de estudio Técnico, Económico, Social y Ambiental.
BIOMASA AMAZÓNICA
El proyecto para implementar una planta de biomasa en el departamento de Pando forma parte de la estrategia de ENDE para la reducción del consumo de diésel en la generación de energía eléctrica. La empresa ENDE Guaracachi, en el marco de un convenio con ENDE matriz, informó que la capacidad estará en función de la demanda del Sistema Eléctrico de Cobija, e integrarla, para un periodo de 30 años, al sistema híbrido diésel/solar del Sistema Aislado Cobija.

 

Las renovables crecen,
pero no es suficiente

 

n La Energía de la biomasa es la que se obtiene de la combustión directa o transformando la materia en otros combustibles, como alcohol, metanol o aceite. También se puede obtener biogás, de composición parecida al gas natural, a partir de desechos orgánicos.
La biomasa es una de las mejores fuentes de reemplazo por ser renovable, accesible y controlable por el hombre. En Bolivia la biomasa que se utiliza para generar electricidad proviene del bagazo de caña (ingenios azucareros) y la cáscara de castaña (distribuidora eléctrica de Riberalta).
Otros tipos de biomasa que podría ser utilizada en Bolivia para generar electricidad puede ser la cáscara de girasol (aceiteras), aserrín (aserraderos), cáscara de arroz (beneficiadoras) y biogás (plantas de tratamiento de aguas, vertederos de basura, granjas, etc).
De acuerdo con datos del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, en 2015 la matriz energética boliviana estaba compuesta por el 69% de energía termoeléctrica, 30% de hidroeléctrica y 1% de energías alternativas. Para 2025, la matriz deberá estar compuesta por 70% de hidroeléctrica, 26% de termoeléctrica y 4% de energías alternativas.
En el mundo, las renovables cubrieron alrededor del 19% del consumo global de la energía final, luego de una caída en el 2009, según Hugo Bouille, de la Fundación Bariloche (FB), que estuvo en el último Congreso Bolivia Gas & Energía 2016, organizado por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía.
Los combustibles fósiles ocuparon el 78,3% de la matriz energética global y la energía nuclear tuvo el 2,5%. Del 19% de las renovables, 10% fueron las “energías modernas” (biomasa, geotérmica y solar) y 9% de biomasa tradicional (leña y excremento de ganado).
La solar térmica registró el mayor incremento, seguida de la fotovoltaica y la eólica. En muchos países la tasa de crecimiento excedió el promedio global, según Bouille. La potencia instalada renovable global alcanzó los 1.849 GW en 2015, un incremento con respecto al 2014 de 8,6%
Sin embargo, el crecimiento de inversiones con respecto al 2014 sólo se verifica en la solar y eólica.

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