En septiembre, Jindal reanudaría actividades en el Mutún
Verónica Muriel
En mayo de 2007, el Estado boliviano,
representado por la Empresa Siderúrgica
Mutún (ESM), firmó con Jindal un contrato de
riesgo compartido por 40 años, en el que la
empresa hindú se comprometió a invertir $us
2,3 mil millones. El proyecto estaba
destinado a apuntalar la industrialización
del yacimiento de hierro del Mutún, así como
el funcionamiento de una planta
termoeléctrica de 450 MW a partir del gas
bajo la perspectiva de generar y exportar
energía eléctrica. Hoy el proyecto está
paralizado junto al objetivo de convertir a
Puerto Suárez en un polo de desarrollo,
dependiente de la cadena del gas.
Jindal Steel Bolivia, después de un largo
período de conflictividad con el Gobierno,
parece haber limitado la resolución de los
problemas a la entrega de la totalidad de
las tierras para invertir $us 290 millones
en septiembre u octubre próximo mientras se
mantiene un absoluto silencio sobre el
estado de situación del proyecto, por parte
del Gobierno.
Según el superintendente de Administración y
Coordinación de la empresa, René Soria
Galvarro, este monto estaría destinado a la
construcción de la infraestructura
preliminar para el personal del proyecto,
así como la instalación de un reservorio de
agua, una planta generadora de energía; el
mejoramiento de vías de acceso y, entre
otros, la infraestructura portuaria en
Puerto Bush.
El pasado 6 de agosto, en un acto especial
en el hotel Casablanca, el presidente Evo
Morales promulgó la Ley Nº 32 que cambia el
área de explotación en el cerro Mutún, hecho
que se considera fundamental para el
reinicio de las operaciones de explotación
en el yacimiento.
“Esperamos que hasta el 31 de agosto se nos
entregue la totalidad del área de la
concesión. Si ese fuera el caso, que es lo
que deseamos, comenzaríamos a invertir en
septiembre y aplicaríamos el plan de
inversiones aprobado el 13 de marzo de este
año”, indicó Soria Galvarro.
Una vez el Gobierno realice la entrega de
las tierras que faltan a Jindal y
previamente a la reanudación de actividades
en el Proyecto Mutún, la empresa hindú
convocaría a una reunión del Directorio de
Riesgo Compartido para fijar las nuevas
fechas del cronograma de inversiones.
“Naturalmente deberá haber una aceleración
en los tiempos y en los volúmenes de
inversión por el tiempo perdido, pero se
mantiene el compromiso de producir acero
hasta fines del año 2014”, dijo.
Por su parte, el ministro de Minería, José
Pimentel, reiteró que tal como se acordó con
Jindal Steel hasta el 31 de agosto se
entregará los papeles de las tierras que
faltan y de inmediato se iniciará el trámite
de regularización de la situación
contractual entre el Estado y la empresa
extranjera, incluyendo la controversia
generada a raíz del cobro de las boletas de
garantía a Jindal por incumplimiento de
inversiones.
“Por las vías legales correspondientes se va
a resolver la controversia generada respecto
al cobro de las boletas de garantía, pero
esto no va a perjudicar el desarrollo del
proyecto”, manifestó Soria Galvarro quien en
una anterior entrevista con Energy Press
sostuvo que el tema de la devolución de las
boletas de garantía no era lo más importante
para la Jindal.
INCUMPLIMIENTO
El primer cronograma presentado por la
Jindal en marzo del presente año, preveía el
inicio de actividades el 9 de abril pasado,
fecha que fue aplazada por la controversia
suscitada a raíz del retraso en la entrega
de tierras y el cobro de las boletas de
garantía a la compañía por 18 millones de
dólares.
En este sentido, la ejecución del plan de
inversiones en el proyecto Mutún por parte
de la Jindal estaría retrasada por casi
cinco meses. “Vamos a llegar al quinto mes
que no estamos cumpliendo con el cómputo del
tiempo, por lo tanto tampoco estamos
cumpliendo con los cronogramas de inversión.
En tal caso se prevé que los tiempos tendrán
que ser recorridos cinco meses
aproximadamente”, indicó Soria Galvarro.
El proyecto minero-siderúrgico del Mutún
contempla la producción de 1,7 millones de
toneladas anuales de acero plano, de 6
millones de toneladas anuales de hierro
esponja y de 10 millones de toneladas de
pellets de mineral de hierro.
DE LA INDUSTRIALIZACIÓN
El proyecto minero siderúrgico del Mutún
tiene relevancia en el sector de
hidrocarburos, por la demanda de Gas
Natural, para industrializar el yacimiento
del hierro del Mutún, así como para el
funcionamiento de una planta termoeléctrica
de 450 MW en ciclo combinado, generando
excedentes para exportar.
El ramp-up de consumo de Gas Natural para el
Proyecto Mutún en el 2011 será de 2.7 MMmcd;
en el 2014, de 4.7 MMmcd y en el 2018, de
8.4 MMmcd, según el Plan de Inversiones
2009-2015 de YPFB Corporación.
Los volúmenes de Gas Natural utilizados
serán determinados en forma expresa y
definitiva a partir de la suscripción del
contrato de compra venta de Gas Natural
entre YPFB y los titulares responsables del
indicado contrato de riesgo compartido,
indica el Plan de Inversiones.
Por el momento, en Mutún no existe la
energía eléctrica necesaria para poner en
funcionamiento hornos eléctricos de arco
para reducir el hierro esponja, en una
cantidad de al menos 3 millones de KW de
potencia instalada, puesto que toda Bolivia
tiene una potencia instalada de solamente 1
millón de KW, según el experto en siderurgia
Ricardo Cardona.
Por ello, la Jindal ha descartado la
instalación de un gran horno eléctrico de
arco, contemplada en su plan original y
utilizará en una primera fase alrededor de
13 hornos más pequeños, cuyo sistema es de
flotación e inducción, según el ejecutivo de
la Jindal. Asimismo, se planifica la
construcción de una planta generadora de
energía con una capacidad aproximada de 300
a 350 MW para autoabastecer la demanda de
energía del proyecto, de acuerdo a
explicaciones de Soria Galvarro.