China explora fusiones para crear su propio gigante petrolero global

China evalúa realizar megafusiones entre sus grandes petroleras estatales, con el fin de crear multinacionales capaces de competir con pesos pesados como Exxon Mobil Corp. y producir de manera más eficiente en un momento en que imperan los precios bajos.

China evalúa realizar megafusiones entre sus grandes petroleras estatales, con el fin de crear multinacionales capaces de competir con pesos pesados como Exxon Mobil Corp.  y producir de manera más eficiente en un momento en que imperan los precios bajos.

A petición de los líderes chinos, los asesores económicos del gobierno llevan a cabo un estudio de viabilidad de las opciones de consolidación, según fuentes con conocimiento del tema. Una posibilidad es combinar las mayores petroleras del país: China National Petroleum Corp., o CNPC, y su principal rival nacional, China Petrochemical Corp., o Sinopec, agregaron las fuentes. Otra opción contempla la fusión de otras dos energéticas, China National Offshore Oil Corp., o Cnooc, y Sinochem Group.

No se ha fijado un cronograma para tomar una decisión sobre las diversas propuestas de fusión, aclararon las fuentes. Los portavoces de las cuatro petroleras y de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales, que supervisa a las mayores compañías del Estado, rehusaron referirse al tema o no contestaron las solicitudes de comentarios.

Las posibles combinaciones conformarían la más reciente consolidación de empresas estatales con la venia del gobierno chino en su esfuerzo por reencauzar la economía hacia una nueva etapa de crecimiento. Como parte del plan, el presidente Xi Jinping intenta reformar las grandes compañías estatales para hacerlas más competitivas a nivel global.

Aunque el gobierno ha dado algunos pasos tentativos para permitir un mayor flujo de capital extranjero a los sectores de infraestructura, recursos y banca, entre otros, Xi Jinping ha dicho que las empresas estatales siguen siendo un “importante pilar de la economía nacional”. El gobierno “debe garantizar que prosperen”, aseveró el mandatario en agosto. Empresas estatales más grandes y fuertes son percibidas por Xi como claves para que China recupere su prominencia en el mundo, según funcionarios y académicos familiarizados con las ideas de los líderes del país.

Las fusiones también podrían impulsar las eficiencias en una economía presionada por el exceso de capacidad, un problema que ha provocado que fabricantes chinos compitan entre sí para reducir precios. El gobierno anunció a fines del año pasado un plan para fusionar los dos principales fabricantes de locomotoras estatales con el fin de crear una empresa combinada capaz de competir con la alemana Siemens AG SIE. y la canadiense Bombardier Inc.

Las cuatro petroleras —CNPC, Sinopec, Cnooc y Sinochem— han dominado por mucho tiempo todas y cada una de las fases del sector. Durante años cada una de ellas tuvo un área de especialidad geográfica o de negocios. Por ejemplo, CNPC se centraba en la exploración y producción y Sinopec en la refinación. En los últimos 15 años, en respuesta a planes de reforma anteriores para fomentar la competencia, han invadido el terreno de las otras, creando una superposición de operaciones en áreas como exploración, refinación y gestión de estaciones de servicio. “Cada vez compiten más entre sí”, reconoció uno de los funcionarios al tanto del plan de consolidación. “Eso ha provocado mucho desperdicio e ineficiencia”.
Como los precios internacionales del petróleo se han reducido a la mitad en menos de un año, estos problemas se han agudizado, por lo que las reformas son más urgentes. La combinación y racionalización de las operaciones de las grandes petroleras chinas podría reducir el despilfarro provocado por el exceso de personal y proyectos innecesarios, dijeron las fuentes. Una empresa combinada podría concentrarse en forjar una compañía mejor financiada para competir en el mundo.

Los bajos precios del petróleo han impulsado los rumores de nuevas fusiones en todo el planeta, conforme las empresas más fuertes aprovechan para hacer compras oportunistas de las firmas más débiles. Entre las grandes operaciones del año pasado se destaca la adquisición por parte de la española Repsol SA  de la canadiense Talisman Energy Inc. por US$8.300 millones. “Queremos crear una gran marca china para competir mejor en el extranjero”, manifestó una fuente china. “Queremos nuestra propia Exxon Mobil”.

La posible reconfiguración del sector de hidrocarburos de China coronaría un período tumultuoso para el sector. Los gigantes petroleros, en particular CNPC, han sido el blanco de una campaña anticorrupción impulsada por Xi. Prominentes ejecutivos de la industria han sido detenidos por presuntos pagos de sobornos y el mayor escrutinio ha contribuido a una enorme retirada de nuevas inversiones.

La decisión de consolidar el sector energético de China al hacer las empresas estatales aún más grandes podría terminar por perjudicar la competencia dentro del país y obstaculizar las reformas de mercado, advirtieron los analistas. No está claro si la posible consolidación conducirá a reformas como una reducción de las barreras que han marginalizado a productores de crudo y gas independientes.

“Si estás concentrado en el mercado externo, por supuesto que querrás consolidarte porque es más competitivo afuera”, dice Lin Boqiang, director del Centro para la Investigación de Economías de Energía de China en la Universidad de Xiamen. “Pero incluso para el mismo mercado interno es mejor tener más competencia, porque la competencia conduce a la eficiencia”.

El gobierno ha empezado a invitar capital privado a su industria petrolera. Sinopec vendió el año pasado casi 30% de su división de ventas y marketing minorista a un grupo de 25 inversionistas, en su mayoría chinos. Ninguna de estas iniciativas, sin embargo, incluye la venta de una participación controladora al sector privado.

Un desafío mayor es si el gobierno permitirá que las empresas combinadas usen medidas tales como la reducción de su fuerza laboral y la enajenación de activos para mejorar su desempeño, afirma Philip Andrews-Speed, un experto de la Universidad Nacional de Singapur sobre gobernación energética en China. “Esa será la prueba para ver si se trata del viejo estatismo (…) o si en realidad desean un mejor desempeño”, observó.

Autor: WSJ
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