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Cochabamba : Seguridad energética y alimentaria

Si el departamento de Cochabamba fue “el granero de Bolivia” hasta el siglo pasado, a partir de 2017 podrá convertirse en el principal centro de producción de energías limpias y el primer productor de fertilizante boliviano para los campos agrícolas del país y de la región sudamericana.
Sin duda, la inversión más importante que el Estado realiza en el departamento cochabambino ($us 960 millones) está en la planta que producirá amoniaco y urea en Bulo Bulo, provincia Entre Ríos. La urea es un fertilizante derivado del gas natural, que se aplica al suelo y provee nitrógeno a los cultivos.
La planta estará lista en enero de 2017 y producirá 1.200 toneladas métricas diarias (TMD) de amoniaco y 2.100 TMD de urea. Según datos de YPFB, Bolivia consume 19.000 toneladas métricas anuales (TMA) de urea.
El presidente de YPFB, Guillermo Achá, afirmó que se han realizado estudios junto a la Gobernación de Cochabamba, en el que se demostró que con el uso de la urea se mejoran los cultivos en un 30%. “Es algo que todos vamos a poder aprovechar (…). Vamos a capacitar y poder compartir este beneficio para todos los bolivianos que van a poder hacer uso de esta urea”, señaló.

 

UBICACIÓN
ESTRATÉGICA
Según explicó Guillermo Achá, la ubicación de la planta Bulo Bulo es estratégica, ya que desde el trópico de Cochabamba se podrá distribuir fertilizantes a todo Bolivia. Además de ello, señaló que para el proceso de fabricación de la urea se necesita un caudal de agua en un promedio de 140 litros de agua por segundo. “Esta era la zona que garantizaba ese caudal de agua para poder alimentar la operación de la planta. Además, el gas va a venir del campo Carrasco, un gas seco que permite que en el proceso tenga un mayor rendimiento y también una mayor producción de urea”, ponderó.
De acuerdo con Achá, gracias al gas que se transportará desde Carrasco se va a poder producir 100 toneladas diarias adicionales a las que se hubiera tenido si se hubiera alimentado la planta desde otro campo.
“No es una casualidad que la planta esté en el trópico. Ha sido estudiado, tiene un respaldo técnico y principalmente la factibilidad del proceso hace que esta planta deba estar en este lugar”, subrayó el presidente de YPFB al hacer alusión a las críticas sobre la ubicación, que según analistas del sector energético debió construirse en la frontera con el potencial mercado, Brasil.
El gerente general de YPFB Transporte, Wilson Zelaya, explicó que la planta Bulo Bulo tendrá una demanda promedio de gas natural de 1,5 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd), es decir, el 2% de la producción boliviana.
La construcción de la planta de urea se inició el 12 de septiembre de 2013 y el inicio comercial de las operaciones se prevé para enero de 2017. Hasta la semana pasada, el avance de la construcción era de un 96%. Sin embargo, otro de los proyectos relacionados a la planta, la ferrovía Montero-Bulo Bulo está estancada. Según reportes de prensa, el tramo I de la ferrovía (Montero-Yapacaní), de 93 kilómetros, está paralizado desde diciembre del 2015, cuando se rescindió contrato con la empresa china CAMC Engineering. El proyecto tiene una inversión de $us 250 millones y consta de tres tramos.

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