Entrevista a Faris Hadad-Zervos, representante del Banco Mundial en Bolivia
A pesar de la crisis internacional, Bolivia logró aumentar la inversión, pero aún debe seguir haciendo esfuerzos en su promoción con el envío de señales positivas para hacer negocios, asegura el representante del Banco Mundial (BM) Faris Hadad-Zervos, quien conversó con Página Siete sobre el respaldo del organismo internacional al país en esta materia.
¿Cuál es el espíritu de la alianza estratégica 2012-2015 con el país de parte del Banco Mundial?
Todas las operaciones del Banco Mundial en cada país están guiadas por una estrategia. En el caso de Bolivia se avanzó a partir de una alianza con el Estado Plurinacional. El documento fue publicado en diciembre de 2011 y está basado en el plan de desarrollo nacional de Bolivia. La estrategia, que abarca de 2012 a 2015, está separada en cuatro ejes alineados a la estrategia boliviana: 1. Desarrollo productivo sostenible; 2. Desarrollo humano y acceso a servicios básicos; 3. Cambio climático y gestión de riesgo de desastres; 4. Apoyo a la eficiencia del sector público. Hasta ahora, según la estrategia, contamos con 13 proyectos por un monto de 444 millones de dólares y en esa visión tendremos nuevos proyectos, y esperamos para el próximo año tener proyectos por 530 millones de dólares en los cuatro ejes. La mayoría de los proyectos es de desarrollo rural en 60%, pero también hay de infraestructura urbana y desarrollo humano, entre otros.
¿Cuál es el análisis del Banco Mundial sobre la economía boliviana en la estrategia?
La estrategia está basada en dos fuentes: es una guía para el Banco Mundial sobre las prioridades, metas y desafíos del Gobierno en cuanto a su agenda de desarrollo y cómo el BM, socio en ese proceso, puede apoyar. Como análisis sobre el desempeño, se establece que Bolivia logró un cambio económico impresionante. La economía creció 5,1% en 2011. El promedio de crecimiento del PIB fue 4,5 % en los últimos siete años, el ingreso per cápita creció en casi 20% en el mismo periodo, así como la inversión total pública y privada.
El desempeño macroeconómico es impresionante y se ve en cifras y hechos. De 1.000 millones de reservas internacionales (2003 a 2004) se pasó a más de 12.000 millones de dólares.
En cuanto a sectores en hidrocarburos, algo impresionante que vimos recién es el congreso de YPFB que convocó a 800 representantes de empresas sudamericanas de hidrocarburos, que en su mayoría expresaron interés de invertir en Bolivia. Son señales positivas y en ese sector vemos, por ejemplo, que YPFB en 2010 invirtió 460 millones y en 2011 son casi 800 millones.
Hay un desempeño positivo de la economía y para el BM la meta es apoyar a este crecimiento para que sea sostenible.
En materia de inversiones, ¿cuál es el desafío para Bolivia?
-Hay que destacar primero que el clima económico es difícil en todo el mundo. El hecho es que hay un crecimiento de la inversión pública en casi un 25%, la inversión privada fue 8% del PIB en 2010 y 10% en 2011.
El desafío que tiene todo el mundo es la competencia para atraer inversiones y construir sobre los éxitos alcanzados. Sabemos que la calificación de riesgo de Bolivia subió y es importante aprovechar de estos éxitos para atraer más inversiones.
Hay que impulsar eventos como el congreso de YPFB la semana pasada, las inversiones de Repsol en Margarita, entre otros que incentivan y promueven la inversión en Bolivia, y se debe mandar señales positivas a los inversores para hacer negocios en Bolivia.
En el análisis hay muchas variables, hay que ver el clima internacional y lastimosamente muchos países sufren crisis financieras y Bolivia está amortiguando los efectos con las políticas macroeconómicas y mientras otros países están en crisis, Bolivia aumenta su inversión. Hay que poner eso en contexto.
Podemos ver, por ejemplo, que desde 2006 hasta ahora, la producción en minería creció con el aporte en San Cristóbal y si consideramos este desempeño en este ambiente es impresionante, pero eso no significa que el trabajo terminó, hay que aprovechar el sentimiento de los inversores, asegurar que las inversiones ingresen y que se realicen, y eso requiere el trabajo del Gobierno y sus socios -entre ellos el BM- para asegurar que el desempeño sea sostenible, por más de diez años y a futuro.
¿Qué tipo de señales debe enviar Bolivia sobre la seguridad jurídica?
Uno de los aspectos más importantes es el sentido de confianza de los inversores. Si vemos una economía como un organismo, la inversión es como la sangre. El organismo sobrevive un poco, pero no por largo tiempo. En mi experiencia, hay muchas cosas por hacer y nosotros como socios trabajamos en aumentar la capacidad de absorción de proyectos de infraestructura, que es importante para la inversión.
Perfil. Faris Hadad-Zervos es de origen mexicano y griego- libanés. Es economista de profesión, se unió al Banco Mundial en 2001 ejerciendo cargos como representante en países de Oriente Medio.
Funciones. Es representante en el país desde diciembre de 2011.