
Dos días de intensa actividad pusieron al Hotel Los Tajibos en el centro de atención. Más de 800 asistentes dieron el marco humano a un evento energético que entremezcló a una pluralidad de actores, el análisis y los contactos. Punto alto para los organizadores de un Congreso que en su segunda versión dio muestras de consolidación. La vara está alta para el próximo año. De seguro el número de asistentes también se incrementará y el hormigueo en los pasillos del hotel volverá con mayor intensidad.