
Los altos topes en la producción de gas natural, que en las primeras semanas de junio alcanzaron el histórico nivel de 54 millones de metros cúbicos por día (MMmcd), conllevan una explotación más acelerada de los campos ya existentes –antiguos y maduros– y por tanto de los recursos y reservas de los bolivianos, advirtieron dos de las instituciones observadoras del sector hidrocarburos en Bolivia.
Los campos con mayor producción en la actualidad son Sábalo, San Alberto y Margarita. Otros campos que registran una producción significativa son Bulo Bulo, Tacobo, Vuelta Grande, Yapacaní, Río Grande e Itaú, recordó la estatal petrolera YPFB, cuando su director nacional de Gas Natural, Jorge Sosa Suárez, anunció el nuevo récord.
Gracias a su permanencia en el control de la producción, las operadoras “han priorizado la monetización acelerada de las reservas existentes a través de la exportación por sobre la búsqueda de nuevas reservas de petróleo”, recuerda una investigación de Plataforma Energética, un observatorio auspiciado por del Centro de Estudios Laborales y Agrarios (Cedla). La explotación sobre intensificada se concretó el 2012 con el incremento de producción en los campos Margarita y Sábalo, evaluó la Fundación Jubileo.
“Aunque ello no es explicado por una mayor cantidad de reservas sino por la construcción de una planta de procesamiento en el primer caso y por la puesta en marcha de un tercer tren en la planta de gas en el segundo, lo cual más bien significa una explotación más acelerada de recursos ya existentes”, señaló el estudio “Capitalización y Nacionalización”, recientemente disponible en el portal jubileo.org.
La situación de preeminencia de las transnacionales en el control de la producción de hidrocarburos se constata en que el grueso de la producción —75% de áreas de explotación y 82% de reservas probadas— continúa en manos de las operadoras extranjeras, recuerda la investigación encabezada por Carlos Arze Vargas, “Gasolinazo: subvención popular al Estado y las petroleras” que no obstante estar circulando desde septiembre del año pasado, se ha convertido en documentación básica para el seguimiento del sector.