
“Luz que apagas, luz que no pagas” fue uno de los slogans empleados para generar conciencia en la población sobre la necesidad de ahorrar energía eléctrica. La campaña rindió sus frutos y gracias al apoyo de las Fuerzas Armadas, que mandó a cientos de uniformados a las calles a distribuir los denominados “focos ahorradores”, millones de hogares en el país comenzaron a cambiar los tradicionales bombillos lechosos o transparentes por las luces espirales de bajo consumo. ¿Cuánto se ahorró el Estado? Según el Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, $us 55 millones.
Cuantificando la energía, con la distribución gratuita de focos ahorradores, el programa de Eficiencia Energética generó un ahorro de 89,04 Megawatts (MW) durante la gestión 2011, el equivalente al 9% del consumo anual de electricidad a nivel nacional.
Según el reporte, la distribución de los focos o Lámparas Fluorescentes Compactas (LFC) demandó una inversión de $us 10,7 millones, financiados por el Tesoro General de la Nación (TGN), de los cuales 9,5 millones fueron utilizados en la adquisición de los focos y el resto para la logística de distribución. Los bombillos fueron provistos por la empresa comercializadora y exportadora DIVEP.
El encargado del Programa de Eficiencia Energética, Juan César Coca, precisó que toda la campaña de transferencia de LFC prevé un ahorro de 89.4 MW, lo que incluye el 2011 y 2012. Para este año se tiene prevista la distribución de 9 millones de lámparas en todo el país. En La Paz se repartirán 2.9 millones; en Santa Cruz, 2 millones y en Cochabamba 1.8 millones.
La distribución de las LFC está a cargo de las FFAA; el Ministerio de Hidrocarburos y Energía realiza el seguimiento a este proceso a través del Programa de Eficiencia Energética.
Salidas nocturnas, calor, consumo
El ritmo acelerado de Santa Cruz hace que la ciudad nunca duerma, viva de noche y sea la mayor consumidora de energía eléctrica del país. Luces, aires acondicionados, mayor uso de electrodomésticos, en fin, todo confabula para que la urbe mantenga este “sitial” de poco privilegio.
En el caso cruceño, con datos proporcionados por la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), el Programa de Eficiencia Energética generó un ahorro en la demanda de potencia de 18.4 megavatios (MW) durante la anterior gestión, equivalente al 24.8% del consumo nacional de electricidad y al 4.4% del Sistema Área Integrada del departamento cruceño.
Asimismo, este sistema registró un ahorro en demanda de energía de 1.707 MWh, es decir 0.1%, señala un Informe del Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC). Esta cifra fue calculada en base al consumo de electricidad durante tres horas diarias por la noche.
El ahorro fue resultado de un millón de luminarias de bajo consumo entregadas en el Sistema Área Integrada que comprende las provincias Andrés Ibáñez, Obispo Santistevan, Warnes, Ichilo y Sara, según el documento.
Comparativamente, de acuerdo a los datos proporcionados por la Cooperativa, un usuario de CRE que consume 70 KWh por mes, ahorra 26.2% aproximadamente con el uso de focos ahorradores de 18 watts.
Asimismo, un usuario que consume 150 KWh por mes, ahorra alrededor del 17%; uno que consume 350 KWh al mes, 13% y uno que consume 500 KWh al mes, 9.7%. La cooperativa cruceña opera en el primer departamento consumidor de energía eléctrica del Sistema Integrado Nacional (SIN), con el 35,6% del total, en comparación al 24% y al 16,5% de La Paz y Cochabamba, respectivamente, según una publicación de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos.
DÍA DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA
El pasado 5 de marzo se celebró el día mundial de la eficiencia energética, que tiene como objetivo hacer un buen uso de la energía para intentar frenar el cambio climático, además de intentar concientizar y llevar a la reflexión a todas las personas sobre el uso responsable de la energía, para que tomen acciones al respecto.
De acuerdo al Manual de Eficiencia Energética de CRE, ser energéticamente eficiente significa cumplir todas las necesidades de producción con el menor consumo posible de energía, sin afectar el confort o la cantidad producida, protegiendo el medio ambiente, asegurando el abastecimiento y fomentando un comportamiento sostenible en su uso, lo cual se expresa en menores costos de producción.
Por lo tanto, el documento indica que es ante todo un asunto de comportamiento individual y que refleja la base lógica del comportamiento de los consumidores de energía.
En Chile, la Agencia Chilena de Eficiencia Energética conmemoró este día iluminando con decenas de ampolletas eficientes un mapa gigante del país de 10 por 2 metros, que se exhibe en la Plaza de la Constitución frente a la sede de gobierno. Este acto simbólico fue realizado bajo el lema “Ilumina un Chile Eficiente” para llamar a la población a cambiar la forma de iluminar sus viviendas.
En Bolivia no se conocieron actividades de conmemoración de este día, aunque WWF Bolivia informa que el próximo 31 de marzo miles de personas apagarán sus luces por una hora como acción voluntaria de lucha contra el cambio climático.
UN RETO POR LA CONSERVACIÓN DEL PLANETA
¿Qué estás dispuesto a hacer para salvar el planeta? Es la pregunta lanzada por WWF a escasos días del 31 de marzo, con la cual anima a ciudadanos de todos los países a apuntarse en La Hora del Planeta, apagar la luz y compartir los compromisos con amigos y familiares a través de las redes sociales para conservar el planeta.
Este acto simbólico de lucha contra el cambio climático se realizará por sexto año consecutivo el 31 de marzo de 20.30 a 21.30.
“La Hora del Planeta es la movilización voluntaria más grande sobre el cambio climático. Se espera una acción conjunta mundial de cientos de millones de personas para generar conciencia sobre los efectos del calentamiento global”, dice Luis Pabón, director de WWF Bolivia.
Según Pabón, este acontecimiento está acrecentando la conciencia de la población sobre la necesidad de actuar ahora para revertir el destino al que está llegando el planeta bajo las condiciones de producción y consumo actuales. “Se ha generado una mayor presión a líderes políticos a nivel mundial para que éstos tomen decisiones adecuadas en defensa del medio ambiente”, sostiene.
Y agrega que “si bien La Hora del Planeta es un acto simbólico, suma acciones para que todos los ciudadanos tomemos conciencia sobre el consumo de energía y otros problemas ambientales que afectan al planeta. Se puede ver que el evento genera mayor conciencia porque la participación aumenta notablemente cada año”.
Indica que cada año se suman más instituciones y personas a este movimiento ambientalista. Prueba de ello es que en el 2011 participaron 135 países de los 7 continentes apagando sus luces, además de monumentos famosos y edificios icónicos como el Puente Golden Gate, el edificio de la Ópera en Sydney, el Coliseo de Roma, la cartelera de Coca Cola en Times Square, la Torre CN en Toronto, y el Burj Dubaiin en Dubai, considerado el edificio más alto.
En Santa Cruz participaron alrededor de 300 mil personas, mientras en La Paz este evento contó con el apoyo de 400.000 personas. De igual forma, se desarrollaron actividades en Cochabamba, Tarija, Trinidad, Potosí, Oruro, Riberalta, San Ignacio, San Matías, Puerto Suárez, Puerto Quijarro, y otras poblaciones, dijo Pabón.
Por otra parte, alrededor de 160 instituciones públicas, ONGs y empresas a nivel nacional se adhirieron a esta actividad el año pasado.