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Los Estados brasileños que persiguen el gas boliviano

El crecimiento del consumo en cuatro Estados puede alentar la producción en Bolivia. Analistas ven nuevos modelos de negocios.

 

Por lo menos cuatro Estados de Brasil han manifestado su interés de comprar gas natural boliviano: Mato Grosso Mato Grosso do Sul, Paraná y Santa Catarina, todos con un creciente consumo industrial y residencial, que podría alentar la producción en Bolivia, dado el término del Contrato GSA entre YPFB y Petrobras en 2019.
El año pasado el gobierno de Michel Temer decidió autorizar a las empresas privadas la comercialización de gas para que Petrobras se concentre en el sector del upstream.
En febrero, el presidente de la Compañía de gas del Estado de Mato Grosso do Sul (MSGAS), Rudel Trinidade Júnior y el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, se reunieron en Brasilia, donde el ejecutivo manifestó el interés de comprar gas boliviano de forma directa. “Ya tenemos necesidad de una demanda inicial inmediata para las termoeléctricas ya instaladas que precisan de gas. El volumen inmediato es de 13,5 millones de metros cúbicos día (MMmcd) para las termoeléctricas”, explicó Trinidade.
MSGAS es la empresa público-privada responsable de la distrinución de gas natural en el estado brasileño limítrofe con Bolivia. Hasta junio del año pasado, según la Asociación Brasileña de Gas Canalizado (Abegás), informó que el consumo de gas natural en Mato Grosso do Sul se había elevado un 42%, es decir, se distribuyeron 299,3 mil metros cúbicos diarios (Mmcd) para residencias, comercios e industrias, a pesar de la desconexión de dos termoeléctricas de los ductos, pero el consumo fue compensado por la entrada en operación de una planta de celulosa.
En el vecino Estado de Mato Grosso, el gas boliviano ya está fluyendo desde noviembre hasta Cuiabá, donde se encuentra la central termoeléctrica Mário Covas, con una capacidad de generación de 480 MW. YPFB y la Empresa Produtora de Energía (EPE) firmaron el 29 de noviembre un contrato por cuatro años, con lo que según el gobierno boliviano significaría el ingreso anual de $us 140 millones. El volumen inicial del envío fue de 2,24 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd).
Contrariamente con lo que pasa en el Estado vecino, en Mato Grosso el consumo de gas cayó a mediados del año pasado. Según Abegás, al 38% durante el primer bimestre, comparado con el mismo periodo de 2015. El volumen pasó de 331 a 205,5 Mmcd. Según la Abegás la caída se dio por la falta de incentivos estatales, ya que el modelo de distribución actual es muy oneroso y no presenta un costo-beneficio para la expansión de esa matriz energética.

EL SUR NECESITA MÁS
Entre los Estados con mayor crecimiento de consumo de gas natural están Paraná y Santa Catarina, donde se ubican potenciales clientes directos de YPFB, gracias al recorrido del gasoducto Bolivia-Brasil. Hasta octubre del año pasado, en Paraná se registró el récord de consumo de 3,2 MMmcd, de acuerdo con datos de Compagás, la empresa concesionaria de la distribución del energético en este Estado. El consumo fue impulsado por la Usina Elétrica a Gás de Araucária (UEGA), que demanda el 60% del volumen.
En Santa Catarina, hasta el mes de agosto de 2016 se registró un consumo de 1,8 MMmcd, que superó a los 1,7 MMmcd registrados en el mismo periodo (enero-agosto) de 2015. Sin embargo, en 2014 el consumo fue de 1,85 MMmcd. De acuerdo con el presidente de la Compañía de Gas de Santa Catarina ( SCGÁS), Cósme Polese, en este Estado brasileño se destaca que la industria catarinense está retomando su crecimiento.
FIGURAS COMPLEJAS
Para el analista energético Carlos Miranda, para la modalidad de venta de gas boliviano al Brasil después del 2019, aparentemente se continuaría utilizando el gasoducto que ambos países han construido para el actual contrato entre YPFB y Petrobras. “Esta figura no es nueva en el mercadeo de gas, pero es compleja y requiere que en los países exista marcos regulatorios que prevean los procedimientos a seguirse para disminuir dificultades y que evite que puedan suceder hechos de difícil solución legal, de lo contrario se tienen que acordar contratos largos, complicados y costosos de elaborar”, señaló.
Puso como ejemplo las ventas en Estados Unidos con el gas canadiense y el gas entre Estados. “También en Europa gas ruso llega hasta Italia y el gas de Shell del mar Norte hasta Austria. Esto implica que en los acuerdos se estipulen tribunales y procedimientos arbitrales obligatorios para ambas partes.
No se conoce la naturaleza de las empresas privadas brasileñas, si son estaduales y si la Federación o el Estado intervienen en su manejo”, añadió.
No se puede adelantar si al utilizar este nuevo sistema de compra-venta de gas boliviano se contribuirá a masificar el consumo del gas en Brasil en lugar que no sean centros industriales. Por lo general, el masificar el uso de gas a regiones alejadas de centros industriales, obedece a una política de gobierno que en una y otra forma absorbe o subvenciona los costos de transporte de redes secundarias de distribución de gas.

 

La  demanda en crecimiento

Mato Grosso
El gasoducto a Cuiabá por el momento tiene un cliente, la Empresa Produtora de Energía (EPE) para la termoeléctrica Mário Covas. Actualmente adquiere un volumen de 2,24 MMmcd.
Mato Grosso do Sul
El volumen requerido por la empresa MSGÁS es de 13,5 millones MMmcd para plantas termoeléctricas. La Abegás calculó el año pasado que las residencias, comercios e industrias requirieron 300 Mmcd.
Paraná
Hasta octubre del año pasado en Paraná se registró el récord de consumo de 3,2 MMmcd, de acuerdo con datos de Compagás, impulsado por la Usina Elétrica a Gás de Araucária (UEGA).

 

Santa Catarina
Hasta agosto del año pasado se registró un consumo de 1,8 MMmcd. Aunque el consumo cayó en 2015, según la empresa SCGÁS, en 2017 el sector industrial demuestra signos de recuperación.

 

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