El Estado desconoce el potencial aurífero del país
El oro perdido
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PRODUCCIÓN ORO –BOLIVIA 1994-2005
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1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
TOTAL 129.9 TMF |
12.7
14.4
12.6
13.2
14.4
11.7
12.0
12.3
11.2
9.3
6.1
8.9
PROMEDIO ANUAL 11.8
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ROLANDO CARVAJAL
Desde el 2006 Bolivia perdió unos 3.000
millones de dólares por el contrabando de
unas 68 toneladas de oro, la mayor parte
extraída ilegalmente de los ríos de la
Amazonia norte y la frontera con Perú, al
norte del lago Titicaca.
Pando Pierde 100 MILLONES por el contrabando
del oro en los ríos Orthon, Madre de Dios y
otros de la Amazonia norte, mientras en la
zona limítrofe del río Suches, al norte del
lago Titicaca, la extracción ilegal de este
metal supone otros 150 millones, según
estimaciones oficiales conocidas al cerrar
julio.
En las últimas semanas las autoridades han
emprendido una campaña contra grupos de
contrabandistas peruanos y brasileños
aliados a mineros bolivianos que explotan
oro de manera ilegal y contaminante, en esa
y otras regiones del país, restando unos
3.000 millones en ingresos, calculados desde
el 2006 en que comenzó la nueva era estatal.
Poco antes de la intervención, incluso
militar, el viceministro de Desarrollo
Productivo Minero, Héctor Córdoba, reveló
que al menos 15 toneladas de oro salen
anualmente de Bolivia en forma irregular,
con lo que el Estado perdería entre 600 y
700 millones de dólares cada año.
Al sureste de la reserva de Ulla Ulla,
vecina del poblado peruano de Antaquilla, en
la antigua región de Carabaya y Apolobamba,
la extracción ilegal de 14 kilos diarios
alcanza a 429 mil dólares por jornada,
sumando al año 150 millones de dólares, dijo
Córdoba.
En el norte amazónico, donde 20 clanes
familiares explotan ilegalmente el oro
pandino por valor de 100 millones de
dólares, el departamento de Pando pierde
hasta 25 millones de dólares en desmedro de
sus provincias, calculó el director de la
Agencia de macrorregiones fronterizas, Juan
Ramón Quintana, cabeza de la intervención a
los contrabandistas.
MÁS ORO, MENOS REPOSO
Al margen de los daños medioambientales por
el uso del cianuro y otros químicos volcados
en las corrientes de los ríos para
“rescatar” el metal, el desvío del oro está
vinculado con el narcotráfico y el
contrabando de garrafas de gas licuado de
petróleo, según reportes oficiales,
especialmente en el altiplano compartido por
Bolivia y Perú.
También plantea problemas de soberanía: una
comisión binacional analiza un intento de
desvío del cauce del Suches, entre los hitos
18, 19 y 20, para que la zona aurífera
quedara en territorio peruano, beneficiando
a 15 cooperativas irregulares y medio
centenar de ilegales.
Las cuentas nacionales registran que entre
1994 y el 2005 Bolivia produjo oficialmente
138.8 toneladas de oro, a un promedio de
11.5 toneladas anuales, tendencia que en los
últimos años se ha incrementado por las
altas cotizaciones en el mercado.
Pero diferentes observadores del sector
recuerdan que la producción desviada al
contrabando supera a la oficial,
calculándose que, a un promedio anual de 400
millones, desde la década de los 90 dejó de
percibirse otros 5.000 millones en 15 años
de gobiernos anteriores al actual.
Ello supone, en ambos tipos de regímenes,
pérdidas estatales cercanas a los 8.000
millones de dólares por la fuga de más de
200 toneladas de oro en las últimas dos
décadas.
El Estado no tiene medios para controlar la
explotación aurífera, reconoció el ministro
de Minería, José Pimentel, preocupado por
instituir instrumentos para el control de la
extracción y de la exportación.
La falta de fiscalización, conocimiento y
presencia de autoridades en la frontera
promueve la producción ilegal de oro y
minerales preciosos, generando altas
pérdidas económicas para el Estado y las
regiones, observó recientemente el analista
Ronald Terceros.
En las últimas semanas, el gobierno acelera
la creación de la Empresa Boliviana del Oro
(EBO), para explotar las reservas
aluvionales en los ríos amazónicos, frenando
el contrabando de este metal precioso.
El viceministro de Política Minera, Gerardo
Coro, informó que será una inversión de al
menos 100 millones de dólares, ya ofertados
por China, que junto a la India es uno de
los grandes compradores del metal áureo.
REFUGIO FRENTE A LA CRISIS
Reportes especializados aseguran que el oro
se ha convertido en el refugio de los
inversionistas en tiempos de crisis y su
cotización ha experimentado alzas records:
la onza troy valía 871 dólares al cerrar el
2008, subió a 1.226 al concluir el 2009, y
en mayo de este año superó los 1.240 dólares
la onza troy en el mercado internacional.
China compró más de 450 millones de
toneladas de oro el 2009, 14% más de lo
demandado en 2008y se prevé que este año
desplace a la India como el mayor consumidor
mundial de oro, según el pronóstico del
Consejo Mundial del Oro.
Los cinco mayores países productores de oro
al 2007 eran los siguientes: Australia con
280 toneladas, Sudáfrica con 270, China 250,
EE.UU 240, Perú 170, Rusia con 160 Indonesia
con 120 y Canadá 100.
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia,
Ghana, Kazajstán, Malí, Mexico, Marruecos,
Uzbekistán, Papua, Filipinas, Tanzania, se
encuentran en la lista de pequeños
productores que en conjunto no rebasan el 35
% del total planetario que en años como el
2001 llegó a 2.600 toneladas.
A una cotización que al concluir esta semana
rozó los 1200 dólares la onza troy, el gramo
de oro se cotizaba en el mercado boliviano
entre 230 y 250 bolivianos.
“El oro se está agotando. Se ha producido
más del que queda. Hay más oro en las
grandes ciudades, en los bancos centrales,
en los fondos de inversión, que bajo tierra.
Más cosechado que por cosechar. Expertos
dicen que los yacimientos tocarán fin en 20
años”, reportó para El País de España el
periodista Jesús Rodríguez.
RIQUEZA LEGENDARIA
Desde las remotas civilizaciones andinas,
las minas de Carabaya la Grande, en el
actual Perú, y Carabaya la Chica, en la
actual provincia nortepaceña de Larecaja
(con asientos proverviales como Zimaco,
Challana, Yani, Tipuani y Teoponte)
constituyen los principales yacimientos
auríferos junto a otras célebres como
Amayapampa y Capacirca en el antiguo
territorio de la confederación Qaraqara
Charca, en Chayanta al norte de Potosí.
“Tipuani es uno de los mayores, si no el
mayor, centro aurífero; produce un promedio
de seis toneladas de oro por año. Otro tanto
se va de contrabando a países limítrofes”,
le dijo en mayo del 2008 Hernán Fernández,
titular de la cooperativa minera local, a
Max Seitz de la BBC Mundo, que encargó un
documental sobre el “oro maldito” de Tipuani”.
En las tierras bajas del oriente, la
provincia Ñuflo de Chávez contiene una zona
aurífera estrechamente relacionada con el
basamento precámbrico del Brasil, donde en
años recientes se desarrolló la mina Don
Mario, al norte de Roboré, Santa Cruz.
Pero es en el lecho de los ríos amazónicos,
que confluyen en los departamentos de Beni y
Pando, donde se hallan las mayores
concentraciones de yacimientos aluvionales
del oriente boliviano, la mayor parte
explotadas por medio de barcazas cuyos
operarios utilizan cianuro para separar el
oro de la arena extraída dragando con bombas
los cauces.
¿A QUIÉN BENEFICIA?
“En el Madre de Dios hay más de 200 barcazas
que están extrayendo oro, pero no sabemos
dónde declaran el material ni a qué país
pagan impuestos”, reclamó el viceministro
Coro.
“Bolivia no se beneficia casi en nada con la
alta cotización del oro en el mercado
internacional, debido a que una gran parte
de su producción sale de contrabando,
eludiendo el pago de regalías”, corroboró el
analista Ronald Tercero.
En las últimas décadas con el desarrollo de
nuevas tecnologías, además del sistema de
socavones y lavaderos a orillas de los ríos
se ha desarrollado el sistema de “cielo
abierto”, con uso intensivo de explosivos,
agentes químicos y alta tecnología, que
causan grandes modificaciones del paisaje y
el manejo de economías de escala, coinciden
reportes académicos en referencia a los
proyectos desarrollados en Oruro y Santa
Cruz
La empresa minera Inti Raymi (con Newmont
como propietaria final y fuerte crítica
medioambiental por el descomunal hoyo
llenado con aguas del Desaguadero), que
explotó con altas utilidades el oro de La
Joya, en Oruro, está en periodo de cierre,
junto con sus concesionarias Corichaca y
Coricollo operando sólo unas reservas en
Iroco, al sur de la capital orureña.
Es notable la “disminución de la riqueza de
los yacimientos, particularmente de la
Empresa Inti Raymi, la principal
exportadora, y Don Mario, en Santa Cruz, que
también ya se ha agotado”, refirió el
ministro de Minería, José Pimentel.
Estadísticamente, el volumen de la
producción de oro está en descenso, pues
según el INE, el primer trimestre de 2009
fue 1.994 kilos finos y en similar periodo
del 2010 se limitó a un 21 % menos, es decir
1.571 kilos finos.
Sin embargo, grupos de cooperativistas y
mineros irregulares mantienen su producción
en unas tres toneladas por año, la mayor
parte transada el mercado negro.
Entre otras iniciativas, el gobierno tiene
la intención de convertir las reservas
internacionales en oro, según la tendencia
mundial. “Existe la necesidad de cambiar la
reservas bancarias por el patrón oro, pues
el oro mantiene su estabilidad”, dijo a la
prensa el ministro Pimentel.
A mayo último, las reservas nacionales de
oro superaron los 1.091 millones de dólares
en mayo de 2010 y crecieron 620 millones en
cinco años, informó Banco Central de Bolivia
(BCB), equivalentes a 911.074 onzas troy
finas y 28,3 toneladas de oro
Actualmente están invertidas en depósitos a
plazo de hasta 6 meses en el Banco Mundial y
en entidades financieras”, aunque sectores
gubernamentales creen que deben dejar de
ganar intereses bajos y contribuir más bien
al caudal de inversiones que necesita el
país.
El presidente Evo Morales anunció que
dispondrá de mil millones de dólares de las
reservas internacionales para inversiones en
el sector hidrocarburos y el pago de
bonificaciones sociales y pensiones.