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Resistencia indígena a hidroeléctrica ˝El Bala˝

Las comunidades indígenas del norte de La Paz que habitan en las llanuras del Beni han optado por una resistencia pacífica a que prosigan los trabajos de la empresa italiana GeoData sobre un estudio técnico para construir represas hidroeléctricas en El Bala y Chepete.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energía proyecta la generación de 3.600 megavatios (MW) de electricidad con Chepete en la jurisdicción de la provincia paceña Franz Tamayo, ubicado a 70 kilómetros aguas arriba del municipio beniano de Rurrenabaque. El Bala está ubicado sobre el río Beni, a 2,5 kilómetros abajo del Angosto del Bala y a 13,5 kilómetros aguas arriba de San Buenaventura (provincia Abel Iturralde, de La Paz) y Rurrenabaque (provincia Ballivián, de Beni).
El ex alcalde de Rurrenabaque y senador beniano Yerko Núñez, de Unidad Demócrata (UD), pide al Gobierno que exista transparencia en la información de la construcción de las represas El Bala y Chepete.
Núñez expresó su temor por los daños medioambientales a las reservas naturales de Madidi (La Paz) y Pilón Lajas (Beni). “Será el mayor desastre ecológico porque inundará grandes extensiones de tierra. Además destruirán ecosistemas y expulsará del área a comunidades indígenas. Toda esa obra costará 7.000 millones de dólares”, agregó.
El senador beniano criticó que “la consulta previa” no se haya hecho en las comunidades indígenas antes del inicio de todos los trabajos de la empresa italiana GeoData. “Lo justo sería convocar a un referéndum para que todos los bolivianos nos pronunciemos si conviene o no construir esas represas que afectarán a Madidi y Pilón Lajas”, apuntó.
Pero el presidente de ENDE Corporación, Eduardo Paz, aseveró que existe una ficha ambiental y se cumplirá todas las disposiciones medioambientales. Dijo que la construcción de las dos represas podrá generar 60.000 empleos directos e indirectos, y podrán emplearse a miembros de las comunidades.
Un estudio técnico del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la Unión Europea (UE) y el banco alemán de desarrollo KfW, proyecta que Bolivia podrá exportar electricidad a Brasil y Argentina con la instalación de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas en los próximos dos años.
La capacidad de generación de electricidad de Bolivia alcanza 1.499 megavatios (MW). Un 65 por ciento (996 MW) provienen de centrales termoeléctricas, 32 por ciento (482 MW) de centrales hidroeléctricas, y uno por ciento (21 MW) de biomasa.
“El estudio de interconexión eléctrica con países vecinos como Argentina y Brasil servirá para la toma de decisiones. Hubo análisis de mercados y simulación de mercados. Las condiciones son óptimas para que Bolivia exporte electricidad”, precisó el director de Análisis y Estrategia de Energía de la CAF, Mauricio Garrón.
El estudio respecto a la venta de electricidad a Brasil, plantea una interconexión de 70 kilómetros entre El Mutún (Bolivia) y Corumbá (Brasil).
También se sugiere un acuerdo binacional para construir una central hidroeléctrica en la región boliviana de Cachuela Esperanza que está en la cuenca del río Madera.
La interconexión en el norte amazónico sería de 105 kilómetros de Cachuela Esperanza (Bolivia) y Abuná (Brasil) y otra de 284 kilómetros de Cachuela Esperanza (Bolivia) a Porto Velho (Brasil).
En el caso de Argentina se recomienda la interconexión eléctrica de 336 kilómetros entre el Chaco boliviano y San Juancito (norte de Argentina) con líneas de 230 kilowatios (Kw) que pueden tener una rentabilidad anual de 56 millones de dólares. Mientras que con una línea de 500 Kw la utilidad para Bolivia sería de $us 236 millones por año.

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