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Según la AIE debido a bajos precios los países ricos consumirán más petróleo

La reducción del consumo de petróleo en los países ricos puede revertirse tan pronto como el año próximo, según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), como consecuencia de los bajos precios del combustible.

Datos de la AIE muestran que la demanda de crudo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a las naciones más industrializadas del mundo, disminuyó entre 2005 y 2014, pero ha crecido rápidamente desde entonces después de que los precios de petróleo cayeron a niveles históricos, desde más de $100 por barril a aproximadamente $50.

Si la tendencia continúa, cerca de 62% de la reducción en el consumo de petróleo de la OCDE desde 2008 habrá sido revertida para finales de 2018, a pesar de que los gobiernos tienen el objetivo de ahorrar combustible, disminuir la contaminación ambiental y reducir la dependencia de las importaciones de crudo.

El uso de este en la OCDE alcanzó un máximo de 50,4 millones de barriles por día en 2005, antes de caer casi en un 10% hasta 2014, conforme la subida de los precios afectaba el consumo. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), señala que los países ricos demandaban 46,8 Mbd en 2016 y estiman que para el cierre del 2018 esa cifra suba a 47,5 Mbd

Esta cifra se está acercando a un nivel registrado hace una década, antes de que un máximo histórico del precio del petróleo cercano a los $150 por barril llevara a los gobiernos a priorizar la eficiencia de combustible.

Hace 10 años, según datos del sitio web gasbuddy.com, un galón de gasolina en Estados Unidos llegó a costar en promedio hasta $4,10, hoy se ubica en unos $2,5.

El auge de los carros eléctricos e híbridos, desde el Model X de Tesla hasta el Toyota Prius, ha generado revuelo por la posibilidad de que a largo plazo sustituyan a los vehículos tradicionales, pero la realidad, con una gasolina menos cara, es otra.

Según la consultora de energía FGE, en el primer semestre de 2017 por cada nuevo carro eléctrico que llegó a las calles de EEUU, los estadounidenses compraron 600 nuevos vehículos utilitarios deportivos (SUV por sus siglas en inglés) devoradores de gasolina. En China, la proporción fue de 30 por cada coche eléctrico, y 25 en Europa.

Este agosto, el Departamento de Energía de EEUU estimó que la demanda de gasolina del país había alcanzado un nuevo récord de 9,9 millones de barriles por día.

Todo este escenario ha significado un aumento de las ganancias de las empresas refinadoras, especialmente en Estados Unidos y proyecta un escenario favorable para aquellos países como los de la Opep y sus aliados que puedan mantener o aumentar sus niveles de producción en los próximos años.

La producción de esquisto estadounidense, que impulsó la caída de los precios en el año 2014, nuevamente amenazó con inundar el mercado a principios de 2017, pero los precios internacionales del crudo se han estabilizado desde entonces, algo que muchos analistas atribuyen a las evidencias de un consumo creciente.

Para los grupos ambientalistas, los gobiernos de los países que más consumen petróleo perdieron la oportunidad de los precios bajos para introducir mayores impuestos minoristas sobre la gasolina con el fin de combatir los efectos negativos del aumento del uso de petróleo. Otros ven en estas tendencias una oportunidad.

Charlie Kronick, activista de alto nivel de Greenpeace, destacó que un esfuerzo por parte de los grandes consumidores asiáticos — China e India — para prohibir los coches de gasolina y diésel haría más que cualquier política del mundo occidental. “La verdadera cuestión no es qué sucederá en 2018, sino lo que sucederá en las décadas posteriores al año 2020”.

 

lacomunidadpetrolera.com

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