Sostenibilidad Ambiental Un reto complejo de los Estados en busca de energía más limpia

El componente de la sostenibilidad ambiental dentro del Trilema Energético es el más complejo por la implicación que tiene en los Estados que están comprometidos a mitigar los efectos producidos por el uso de combustibles fósiles, prinicipales generadores del dióxido de carbono (CO2) causante del efecto del invernadero y cambio climático.

Según la Resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 2011 para lograr la Eficiencia Energética, que es el otro componente del Trilema, es necesario mitigar primero el impacto ambiental tanto a nivel de suministro y la demanda, como del desarrollo del suministro de energía de fuentes renovables y otras bajas en carbono.

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE) las emisiones de CO2 llegaron a registros históricos en los últimos años y pese a que Sudamérica cuenta con los cielos más limpios con respecto al resto del mundo, tiene un papel preponderante en el reto de reducir los niveles de emisión de gases.

Si bien Bolivia es el país menos contaminante de Sudamérica, después de Uruguay, tiene como prinicipales fuentes de energía los combustibles fósiles no renovables y tiene como reto promover otras fuentes alternativas más limpias y renovables y reducir la contaminación que se genera en zonas mineras e industriales, según el balance de 2011 del Ministerio de Energía e Hidrocarburos.

Latinoamérica se muestra como una región energética limpia y renovable como consecuencia de una alta penetración de la hidroelectricidad. Sin embargo, en Bolivia todavía se espera concretar los proyectos Corani y Misicuni que apuntan a utilizar esta fuente primaria para alcanzar una energía que no contamine el ambiente. También se buscan alternativas más limpias como la eólica y la geotermia y dar mayor énfasis al uso del gas natural dejando de lado el diesel.

Con las hidroeléctricas se busca generar más de 500 megavatios para el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y así lograr que miles de familias en Bolivia puedan acceder a este servicio básico, según un informe de ENDE corporación.

Según el Consejo Mundial de Energía (WEC por sus siglas en inglés), Bolivia alcanza una puntuación media en todos los indicadores en el ámbito global las emisiones de dióxido de carbono (CO2), que llegaron a su pico más alto debido a que superaron las 30,6 gigatoneladas (GT), en todo el mundo.

En el caso de Bolivia, el mayor reto se centra en dar lugar a las energías limpias y renovables. A parte de las hidroeléctricas, en materia de electricidad, se apunta la energía eólica y geotermia. Y en el caso de combutibles el sector empresarial propone la industrialización del biodiesel.

Áreas protegidas
El reto del sector empresarial, en especial el petrolero, es el de utilizar las tecnologías adecuadas para mitigar el problema de la contaminación. El centro de debate está referido a la exploración de las reservas naturales y el impacto ambiental que ésta pueda generar.

El vicepresidente, Alvaro García Linera, ha anunciado la posibilidad de iniciar labores de exploración en áreas protegidas para encontrar nuevas reservas de gas y petróleo. Los sectores indígenas y ambientalistas se han manifestado en contra de esta intención, sin embargo, los expertos señalan que es posible desarrollar trabajos de exploración siempre y cuando éstos cumplan con los requisitos que establece la norma ambiental.

El norte de La Paz – el Parque Madidi – y la zona del sub trópico – el Parque Isiboro Sécure-, son los lugares protegidos por normas ambientales y se estima que debajo de estos territorios existe una gran reserva de gas natural y petróleo para ser explotada. El gobierno apunta a encontrar nuevas reservas.

Dentro del debate no sólo se plantea la explotación de recursos convencionales; también entran los no convencionales, y su impacto ambiental, han pasado a primer plano en países como Argentina que han cifrado sus esperanzas energéticas en los yacimientos de Vaca Muerta, sin embargo, grupos ambientalistas han denunciado que la perforación de pozos, para encontrar estratos pétreos, contaminan las reservas de agua dulce.

Sin embargo, existen referentes, de explotación no convencional, en Estados Unidos y Europa, donde se aplican técnicas que mitigan cualquier tipo de impacto ambiental en el uso de técnica no convencional y que puede ser aplicado dentro del contexto Latinoamericano.

En Bolivia, solo se ha analizado la posibilidad de utilizar métodos no convencionales, sin embargo, no es una prioridad por la alta expectativa que existe sobre el gas y petróleo.

El debate sobre la aplicación de metodos no convencionales y su incidencia en el medio ambiente ya es tema de debate.


Global
El efecto del invernadero un monstruo que crece

Las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos años fueron las mayores de la historia, lo que reduce las esperanzas de controlar el calentamiento global, asegura la Agencia Internacional de Energía (AIE).

Los Estados deben reducir esos índices en base a un equilibrio entre equidad, con un mayor acceso de la población; impacto ambiental, con una sostenibilidad que permita el cuidado de los recursos naturales y la reducción de contaminantes

Tras una caída de las emisiones de CO2 en el año 2009, causada por la crisis financiera global, las emisiones desde el 2010 subieron a más 30 gigatoneladas. Se trata de un incremento del 8% con respecto al récord del año 2008, cuando llegó a 29,3 Gt.


Biodiesel
Un punto de debate entre productores y gobierno

En Bolivia se ha planteado como alternativa la producción de biodiesel a partir de una producción artesanal hasta una producción industrial para suplir la necesidad del combustible en el uso de maquinaria que es utilizada especialmente en el campo agroindustria.

La Asociación de Productores de Oleaginosas (Anapo) ha desarrollado un trabajo detallado sobre el uso de biocombustibles y ha propuesto al Gobierno su aplicación para suplir las necesidades que existe en el sector de la producción de oleaginosas. Las autoridades han señalado que no pueden dar luz verde a su industrialización, debido a que todavía “no se habría demostrado con claridad si no afecta a la seguridad alimentaria”.

El biocombustible es extraído en el mismo proceso de la industrialización de determinados productos agrícolas como las oleaginosas. Tanto su producción y su implementación tienen un bajo costo y una alternativa de energía limpia que puede reemplazar al diesel, que en Bolivia es un combustible importado.

Uno de los informes de la Anapo establece que hay un 20% que son residuos del procesamiento de estos granos (soya o quínua por ejemplo) que a veces son desechados, ese descarte iría a la producción de biocombustibles

En Bolivia el piñón es otra de las especies no comestibles que pueden ser utilizadas para extraer el biodiesel. Una de las virtudes de este producto es que incluso puede ayudar a la recuperación de la tierra que pierde su capacidad productiva.

Al respecto los productores piden al Gobierno realicen un estudio más pormenorizado para demostrar un posible impacto negativo de la producción de biodiesel en el medio.

Autor: Herbert Herrera G.
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