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Surtidores: Más de una docena de nuevos proyectos para 2017

Con la simpatía y sencillez que la caracteriza, Susy Dorado, gerente general de la Asociación de Surtidores (Asosur), recibió a Energy Press en sus oficinas para hablar del rubro al que representa, de los aciertos, las debilidades y los proyectos que se encaran a pesar de la crisis que aqueja al sector energético.
¿Qué evaluación puede hacer del sector de comercialización de combustibles?
En los seis años que llevo trabajando, aparecen cosas nuevas en el sector, y aprendemos cada día de la mano de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Han habido cambios muy importantes con la aplicación del B-Sisa, que nos ha cambiado la visión tanto a nosotros como al ente regulador. Ha sido muy positivo trabajar en forma coordinada buscando que la estación de servicio, al ser el último eslabón de la cadena de hidrocarburos, preste un servicio acorde con la situación, buscando siempre ser eficiente.
Con YPFB hemos logrado trabajar en forma coordinada de acuerdo a la demanda existente, y prueba de ello es que no hemos tenido desabastecimientos, se ha podido prever cuáles son los meses y las zonas y productos de mayor consumo, lo que permitió una comercialización regular, porque esta actividad enfrenta situaciones que pueden complicar el abastecimiento como lluvias, bloqueos y feriados, entre otros factores que escapan a las previsiones y siempre hay que tener un plan B. Se ha avanzado bastante en el normal abastecimiento del combustible.
¿Este es un negocio rentable?
Estamos hace diez años con las comisiones congeladas. El precio del combustible sigue siendo el mismo y la ganancia está establecida hace diez años. Por ello es que hay algunas estaciones de servicio que se han cerrado en las provincias. No es lo que se quiere mostrar, pero estamos mal en líquidos, no se está ganando lo que se analizó al empezar este negocio.
Comercializar líquidos no es rentable, tiene un margen muy bajo.
¿De cuánto es ese margen?
Desde 2006 el margen es 0,22 centavos para gasolina y 0,18 centavos para el diésel, y hemos tenido a lo largo de estos años el incremento en el salario mínimo nacional, inflación, incremento en los costos operativos, la implementación del sistema B-Sisa, que nos significó inversiones para ajustarnos y estar en línea con la ANH, y las cámaras de videovigilancia.
Antes, con la utilidad recibida de un viaje con 30 mil litros, daba para cancelar el salario de cinco empleados. A la fecha el mismo volumen alcanza para pagar el salario de dos empleados y medio.
¿Ocurre lo mismo con el GNV?
Al principio era un buen negocio porque habían pocas estaciones de servicio y un número considerable de vehículos convertidos, la gente ha invertido en estaciones donde hay ductos especialmente.
Santa Cruz lidera a nivel nacional en número de estaciones de servicio a GNV con 113, en comparación con La Paz, por ejemplo, que tiene 33. Desde el año 2015 a 2016 hemos visto una baja significativa. Pero desde el año 2008, que es cuando la Entidad Ejecutora de GNV se encarga de hacer las conversiones y la recalificación de los vehículos, tenemos a la fecha un gran número de vehículos que necesitan la recalificación porque son bloqueados y no pueden cargar combustible, porque se convierten en un peligro y eso está costando un volumen importante de consumo. Y nos preocupa que la Entidad no esté cumpliendo con su rol asignado. No hemos visto las conversiones y los aportes siguen llegando, porque a las estaciones de servicio se les descuenta 0,20 centavos de boliviano por cada metro cúbico comercializado, que luego se destina a la reconversión de los vehículos y recalificación de los cilindros.
Desde el año 2008 hasta 2013 hubo cero recalificación, porque no habían talleres, y gracias a la inversión privada, se crearon dos hasta 2014.
¿Han disminuido las inversiones en el sector?
Sí, este año las inversiones han sido bajas. Sin embargo, para el año 2017 hay nuevos proyectos que están en puertas de ejecutarse y esperamos que así sea.
Este año se han construido unas seis estaciones de servicio, mientras en el año 2015 se tuvieron alrededor de 13 nuevas estaciones instaladas. Para el 2017 esperamos duplicar la cifra de este año porque se tienen al menos 12 nuevos proyectos.
Es más, la gente quería construir estaciones de servicio donde YPFB está instalando las estaciones de regasificación, pero YPFB nos hizo conocer que primero invertirá la estatal y después se verá si le van a dar la posibilidad a los privados de instalar surtidores.
Usted dice que ha sido muy positivo el B-Sisa, pero ¿cómo se controla en provincia la venta de combustible a los autos “chutos”?
Me atrevo a decir que el rubro más controlado después de los bancos son las estaciones de servicio. Todo movimiento y comercialización se realiza en línea, tanto YPFB como la ANH controlan respectivamente lo que ingresa en combustible y lo que se vende.
Lo que YPFB me entrega es lo que Sustancias Controladas me ha permitido comprar y, asimismo, lo que me ha programado la ANH comprar; estas instituciones coordinan cuántos litros se van a entregar a cada estación.
Si hay un vehículo chuto que llega a una estación de servicio sin el TAG ni placa, no puede comprar. Pero cualquier persona puede comprar en bidón. Eso sí, el que compra deja todos sus datos y es registrado en el sistema. Y según Decreto Supremo, se puede comprar hasta 120 litros en ciudad, y en frontera 50 litros.
Nosotros no fuéramos sindicados si en Bolivia no existieran autos chutos, la pregunta es por qué existen autos chutos. Nosotros nos apegamos a la norma y la cumplimos estrictamente. No tenemos la obligación de controlar quién compra, dónde lo llevan y para qué lo compran.
¿Cuánto ha crecido el sector?
En estaciones de líquidos no ha crecido ni un 1% porque no es negocio, ya que de 700 estaciones que se han construido en Bolivia, en estos últimos cinco años se habrán construido unas siete, si es que no fueron cinco. Los surtidores de GNV han crecido desde 2011 un 10 a 30% anual, hubo un año que se instalaron 27 estaciones.
Eso no quiere decir que haya un cambio de matriz porque el parque automotor de GNV no ha aumentado, tenemos un estancamiento, porque una conversión va reemplazando a otra debido a la falta de recalificación.

 

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