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Sylvie D’apote : “Habrá una negociación muy fuerte”

Califica de imposible que Brasil sea autosuficiente en gas natural en los próximos cinco años. Considera que Bolivia tiene ventaja para seguir vendiendo gas al país vecino, pero que no se puede dejar de lado el creciente impacto del GNL.

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“Habrá una negociación muy fuerte”.

 

¿Cuáles serán los cambios que introducirá Brasil en su política energética y cómo incidirán en la relación con Bolivia? ¿Serán positivos?
Creo que sí. Hay que pensar que la diversificación de intereses siempre es buena. Por ejemplo, si hoy Bolivia no tiene reservas de gas suficientes para un contrato de 30 años, que es lo que de hecho ocurre, pero tiene para los próximos cuatro ¿por qué intentar negociar para los próximos 30 años? Si es que del otro lado (Brasil) hay muchos compradores que están interesados en el corto plazo. Es decir, la diversificación y la flexibilización del mercado es una buena cosa para los compradores y para los vendedores. Pero todo eso necesita de una preparación.

La administración del contrato bilateral entre Bolivia y Brasil fue muy fácil y en muchos años no ha habido cuasi negociaciones o tentativas de negociaciones, yo me acuerdo de una o dos, por lo que es una cosa muy fácil. Ahora en cambio, YPFB va a tener que capacitarse mucho para entender el mercado y para ir hacia ese mercado y entender que cada comprador puede tener necesidades diferentes y que esas necesidades se pueden cobrar, porque no será un precio igual para todos.
Por ejemplo, si una empresa eléctrica quiere una flexibilidad del 50%, tendrá que pagar por eso. En cambio un comprador industrial buscará un suministro fijo, lo que le permitirá obtener un precio menor. Entonces, considero que este es un momento importante y Bolivia, en particular YPFB necesita capacitarse.
Por otra parte, en una negociación bilateral siempre había intereses nacionales. En cambio, en una negociación con varios actores y con un mercado competitivo, el escenario será distinto.

¿Brasil seguirá necesitando del gas boliviano?
Por un tema de cercanía y porque el gasoducto ya está pagado. Por ejemplo, la producción del Presal está en aumento, pero no en la velocidad en la que se hablaba algunos años atrás. Bolivia todavía continuará exportando a Brasil. He oído y me hace reír la declaración del ministro brasileño que dice que Brasil será independiente en gas en 2021. Eso es imposible totalmente. Para mi esa es una buena intención, pero no es verdad. Lo que sí ocurre es que la capacidad de importación de GNL en Brasil también es grande y está aumentado, lo que hace que el gas boliviano ahora se enfrente a un competidor que antes no tenía. Sólo puedo decir que habrá una negociación muy fuerte porque ahora en Brasil hay otras posibilidades de aprovisionamiento de gas.
¿En qué momento el GNL puede bajar hasta menos de 5 dólares por millón de BTU?
Difícil. El GNL está a 2 ó 3 dólares en Estados Unidos, pero ya cuando llega a la costa brasileña y regasificado, no llega a 8 ó 9 dólares. El GNL hoy está más caro que el gas boliviano y que el gas nacional brasileño.
Sin embargo, Petrobras ha disminuido el volumen de importación de gas boliviano.
Pero también ha disminuido el GNL. Si se observa, hay periodos en los que Brasil no precisa de tanto gas o quizás ha ingresado una nueva plataforma en el Presal y, por tanto, no hay ni GNL ni mucha demanda para el gas boliviano.
¿Qué producción de gas tiene en la actualidad el Presal?
Hay una producción bruta de 40 millones de metros cúbicos, pero la que es comercializada llega a 20 millones. El precio al que Petrobras vende todo su gas, incluido el Presal, es un precio en el city gate basado en una cesta, muy parecido al gas boliviano, que hoy en día está más alto que el gas boliviano.
¿Qué otros países ya proveen gas a Brasil?
Brasil ya está importando de unos 10 ó 15 países en términos de GNL. Sumado a ello, tiene alrededor de unos 80 memorándums de entendimiento con varios proveedores y al momento que necesita hace una llamada para fijar el precio y la cantidad. Lo que significa que puede importar de muy lejos o de muy cerca, sea Trinidad & Tobago o sea África.
Bolivia planea ser un centro energético para la región ¿Ese deseo podrá ser una realidad en el actual contexto?
Bueno. Hay muchos proyectos de GNL en el mundo, pero no todos podrán realizarse. Algunos tienen costos muy altos, como en Australia, que si no encuentran compradores, simplemente no se tomarán las decisiones de inversión. En el caso de Bolivia, creo que las decisiones son un poco más simples, porque se sabe que los recursos existen. Claro que hay necesidad de inversiones para que los recursos pasen a la capacidad de producción y el ducto ya está construido y la demanda está en Brasil y es muy grande. Yo creo que Bolivia no dejará esos recursos en tierra, porque no hace sentido. Sólo que tendrá que negociar un precio bueno para el país y que se interesante para los compradores.
¿Bolivia tiene una ventaja por contar con un gasoducto a Brasil?
Está claro que el transporte de un gasoducto ya pagado es mucho más barato que el transportado por un buque. Pero hay que pensar que algunos países están produciendo gas a un dólar, por lo que con todos los otros procesos que implica la cadena del GNL pueden llegar a 6 dólares.

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