ELECTRICIDAD

Balance: Faltó gestión en el rubro eléctrico

El sector eléctrico en general cumplió normalmente con su función básica de suministro de energía, aunque los proyectos sufrieron algunos retrasos sumados a los conflictos políticos y sociales que marcaron este 2020.

La pandemia también influyó en la arena política, porque obligó a retrasar las elecciones generales en dos oportunidades este 2020, por lo cual el gobierno transitorio instalado a fines de 2019 no tuvo un año completo para realizar gestiones, sino tres periodos de 4 meses, tiempos en los cuales fue difícil realizar gestiones para mejorar la situación del sector eléctrico, aseguró Sergio Arnez, analista del sector eléctrico.
Para rematar, el cambio de gobierno a fines de esta gestión implicó un tiempo muerto por la transición de mando, por tanto durante este periodo.
A pesar de la pandemia, la operación del sistema eléctrico se mantuvo con normalidad, los trabajos en la mayoría de los proyectos en construcción continuaron, y se realizaron algunas gestiones para la exportación de electricidad, lo cual es destacable.

EXPORTACIÓN
La pandemia obligó a retrasar la ejecución de los proyectos del sector, pero no impactaron de manera significativa al sector en general, excepto el proyecto de exportación de electricidad a la Argentina, que se constituye en el más importante, desde el punto de vista económico, dado el exceso de potencia de generación disponible en el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y la caída de ingresos por exportación de gas natural.

RENOVABLES
El Estado, a través de ENDE, invirtió en capacidad de generación renovable y no renovable (y tendrá que seguir invirtiendo en los proyectos que están a medias), al punto de que el exceso de generación traerá problemas a las propias empresas de ENDE, por lo que se hace totalmente necesario abrir los mercados de exportación de electricidad para dar utilidad a la capacidad que ahora está ociosa y generando solo gastos de mantenimiento en vez de utilidades, apuntó el analista.
Sin embargo, aún con todos los proyectos de energía renovable construidos y en construcción, su participación en el total de la energía generada anual para el SIN no pasará del 60% en los siguientes años, y luego volverá a caer rápidamente con el crecimiento natural de la demanda si no se ejecutan más proyectos de este tipo.
Dado que aún se requiere y se requerirá más energía renovable, para obtenerla sin inversión y endeudamiento Estatal. El Gobierno debe empezar a ver las alternativas para apoyarse en el sector privado, como son nuevos proyectos de generación de los ingenios azucareros y otra agroindustria, así como la generación distribuida, especialmente solar, que puede ser desarrollada por los propios consumidores de electricidad.
Cualquier proyecto de generación renovable requiere mejores precios que los que ofrece el Mercado Eléctrico Mayorista actualmente, pero ofrecerlo a privados como se brinda a estatales es posible, porque las variaciones tarifarias que ello implica, son pequeñas e imperceptibles para el consumidor final, mientras que los beneficios en ahorro de gas y ambientales son enormes, dijo Arnez.
Para el desarrollo de la generación distribuida por parte de los consumidores solo hace falta una normativa muy sencilla que permita la compensación de los excedentes de energía inyectados a la red, bajo el esquema de Netmetering.
Por su lado, el ex presidente de ENDE, Jorge Cordero señaló que los proyectos de aprovechamiento de energías renovables deberían ser revisados en el marco de una estrategia energética del país en su conjunto. “Todos conocen que el precio del kWh con fuentes renovables hoy en Bolivia es más alto que el generado con termoeléctricas e hidroeléctricas; actualmente el diferencial lo paga solo una parte del mercado, pero ello es una solución transitoria”, dijo Cordero.
Por otra parte, la tecnología solar y eólica avanza rápidamente, lo que se traduce en costos cada vez más competitivos. El caso de las geotérmicas es ilustrativo: 6000 US$/kW frente a 3000 de las hidroeléctricas.
Finalmente, señaló Arnez, que dado el superávit de generación existente, es buen momento para impulsar la electromovilidad, lo cual no solo ayudaría al sector eléctrico en general, sino también ahorraría al país mucho dinero en la importación de gasolina y diésel.

INSTITUCIONALIDAD
Es importante revisar la organización del sector eléctrico para que los actores avancen en la misma dirección. El sector necesita crecer con bases técnicas y económicas que se definen en una planificación de largo plazo que concuerde con las políticas estratégicas y económicas del Estado. ENDE Corporación, en lugar de ser una entidad de Dirección, Planificación, Coordinación y Supervisión de sus empresas, realiza estudios y tareas administrativas menores de la Ex ENDE Residual.

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