
Bolivia y Brasil acuerdan avanzar en una interconexión eléctrica entre Santa Cruz y Mato Grosso do Sul
Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Rodrigo Paz firmaron un acuerdo para construir una línea de transmisión de 500 kilovatios que permitirá intercambiar excedentes de energía entre ambos países.
Los presidentes de Brasil y Bolivia, Luiz Inácio Lula da Silva y Rodrigo Paz, acordaron fortalecer la cooperación energética entre ambos países mediante un proyecto de interconexión eléctrica que unirá Santa Cruz con el estado brasileño de Mato Grosso do Sul.
El entendimiento se concretó durante la primera visita oficial del mandatario boliviano a Brasilia, donde ambos gobiernos firmaron tres acuerdos bilaterales: dos de carácter económico —relacionados con energía y turismo— y otro enfocado en reforzar la cooperación contra el crimen organizado transfronterizo.
El acuerdo energético contempla la construcción de una línea de transmisión de 500 kilovatios que permitirá a Bolivia y Brasil intercambiar excedentes de producción eléctrica. Según lo anunciado por ambos gobiernos, la interconexión tendría una capacidad aproximada de 420 megavatios.
Durante el encuentro, los dos mandatarios coincidieron en la importancia de priorizar la integración económica por encima de las diferencias ideológicas. Lula representa una corriente progresista, mientras que Paz se identifica con una postura de centroderecha.
“La política de ideología no da de comer. Lo que da alimentos es producir y crecer”, señaló el presidente boliviano, al destacar la necesidad de trabajar de manera conjunta con Brasil para impulsar el desarrollo económico.
En la misma línea, Lula afirmó que la integración regional responde a una “necesidad histórica” más que a un proyecto ideológico y advirtió que los países que se mantengan aislados tendrán dificultades para prosperar en un escenario internacional cada vez más competitivo.
El mandatario brasileño también destacó el proceso de adhesión de Bolivia al Mercosur, que aún está en curso, y lo calificó como un paso relevante para fortalecer el bloque comercial y ampliar su alcance en la región.
Cooperación económica y turismo
Además del acuerdo energético, ambos gobiernos firmaron un memorando orientado a promover el turismo bilateral. La iniciativa busca incentivar la llegada de turistas brasileños a la Copacabana boliviana, ubicada a orillas del lago Titicaca, así como atraer visitantes bolivianos a la playa de Copacabana en Río de Janeiro.
El convenio contempla también programas de capacitación, intercambio de especialistas, asistencia técnica y cooperación en buenas prácticas para el desarrollo del sector turístico.
En el ámbito de infraestructura, Lula y Paz analizaron proyectos destinados a mejorar la conexión por carretera entre ambos países, con el objetivo de facilitar el comercio bilateral y ofrecer a Brasil una vía de acceso hacia el océano Pacífico.
Paz subrayó que Bolivia puede desempeñar un papel estratégico en la región al funcionar como un eje de integración bioceánica entre el Atlántico y el Pacífico.
Cooperación en seguridad
En paralelo, ambos países firmaron un acuerdo para fortalecer la coordinación en la lucha contra el crimen organizado, con énfasis en delitos como el narcotráfico, la trata de personas, el lavado de dinero, la minería ilegal, el tráfico de armas y los delitos cibernéticos y ambientales.
El convenio contempla intercambio de información e inteligencia, así como coordinación entre fuerzas policiales para la identificación y captura de sospechosos.
La cooperación cobra especial importancia ante la expansión en Sudamérica de organizaciones criminales brasileñas como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
La agenda del presidente boliviano continuará este martes en São Paulo, donde participará en un foro empresarial en la sede de la Federación de las Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp), con la presencia de al menos 80 representantes de empresas bolivianas./Infobae




