
Andrés Rebolledo: “Tratamos de apoyar la armonización regulatoria entre países miembros”
El principal ejecutivo de la OLADE habló de las múltiples estrategias necesarias para lograr una integración energética eficiente en América Latina y la importancia de una armonización regulatoria.
Cómo se hace para lograr la integración de proyectos entre los países?
En materia de integración energética, yo diría que hay varias formas y maneras de implementarlo, desarrollarlo e impulsarlo.
Por una parte, está la tradicional integración de infraestructura, donde los mercados de integración eléctrica tienen algún grado de avance en nuestra región, sobre todo en subregiones. Centroamérica tiene 30 años de integración, los países andinos han dado un paso importante, y el cono sur también está avanzando en ese sentido. Probablemente el desafío en materia de integración eléctrica es cómo avanzamos en una integración regional del todo.
En materia de integración gasífera, hay infraestructura, hay gasoductos. Nosotros, como OLADE, estamos apoyando ese esfuerzo global y regional, entregando información respecto a posibilidades y negocios de oferta y demanda: dónde está la infraestructura, dónde está la que se requiere, dónde está la demanda, etc. Hay un rol que nosotros jugamos para poder tener esa información colectivamente.
Pero también en términos de integración hay otra manera de poder avanzar, que es la posibilidad de generar mayores grados de armonización regulatoria, de coherencia regulatoria, que los países tengan normas similares, sino iguales en algunos casos, respecto a temas específicos. Por ejemplo, la certificación de hidrógeno verde: que los países desde un comienzo tengan una manera de certificar frente al mundo que sea equivalente en todos los países. Creo que allí hay que hacer un esfuerzo importante.
La movilidad eléctrica es otro ejemplo. Cuando haya un mismo patrón, no haya mercados segmentados, que los vehículos puedan trasladarse de un país a otro, que las estaciones de carga tengan la misma norma técnica, la misma norma de seguridad. Eso es integración también, es decir, avanzar en esto.
Como digo, la armonización regulatoria también es un aspecto que nosotros como OLADE propiciamos y tratamos de apoyar a los países.
¿Cuáles son los países que están alineados y que pueden integrarse con políticas, normas?
Hay historias interesantes que marcan algún grado de diferencia entre países. Como decía, hay integración eléctrica por subregiones o bilaterales entre países. Por lo tanto, el esfuerzo es hacer una mirada más subregional en todo el Cono Sur.
Hay una iniciativa en curso, que es el Consenso de Brasilia, que fue anunciado hace un par de años, o menos tal vez, justamente en Brasilia (Brasil), que tiene muchos componentes, uno de los cuales es la integración eléctrica. Hace unos meses hubo una reunión en nuestra organización, OLADE, donde se planteó y se mostró el panorama en materia de integración eléctrica y me parece que hay una disposición política de avanzar en ese contexto.
Tenemos pronto una reunión para ver cuáles son los pasos que deberán seguir los países en ese sentido.
Por otra parte, en el Cono Sur hay una historia muy rica e interesante en materia de recursos de generación eléctrica compartidos. Tenemos Itaipú, Yacyretá, Salto Grande, que son proyectos que tienen larga data, en el que se comparte el recurso hídrico para poder generar binacionalmente la electricidad. Eso también es integración.
Yo creo, que en ese contexto, en la medida que los estudios técnicos se han realizado, hay muchos diagnósticos que permiten en la actualidad, visualizar cuáles son las vías.
Considero que hoy, sobre todo en torno al Consenso de Brasilia, hay una oportunidad política para avanzar en ese contexto.
Bolivia y Argentina en este momento están interconectadas. ¿Con Chile habrá posibilidades?
Antes de eso, es importante lo siguiente: hay muchos países que tienen interconexión eléctrica. Nosotros, en un estudio, comprobamos que la infraestructura de interconexión se utiliza entre un 20 y un 40% solamente.
Es decir, las mismas líneas tienen un 60% de capacidad ociosa que podrían ser utilizadas en la transmisión. Y en momentos de crisis, de un suministro, esas tasas son más altas.
Esto es en promedio, porque en momentos de crisis requieres comprar, no sé, tres, cuatro días seguidos. Lo que quiero decir con esto es que una cosa es la infraestructura, pero otra cosa también es el arreglo institucional, económico.
¿Cómo me organizo para poder generar? ¿Lo voy a hacer solo como un intercambio de oportunidad, que voy a comprar cuando lo necesito porque tengo apagones? ¿O voy a comprar solo porque ese día está más barato allá y más caro aquí? ¿O me voy a organizar en una economía de contrato, como hace en algún sentido también Centroamérica? Es decir, en una economía que le dé permanencia a estos flujos.
Se podría avanzar de manera importante también respecto a Chile y Bolivia, y es que que estos dos países son súper complementarios energéticamente, son países que tienen recursos que el otro no tiene energéticamente, y por lo tanto, desde esa perspectiva, tienen mucho por ganar si se integran.
¿Cuáles son los países donde todavía están atrasados o lejos del promedio de energía con miras al 2030?
Los países que, en general, tienen menos recursos, llamemos de energía no convencionales, que están muy basados en una generación eléctrica con fuentes fósiles, son los que tienen una tasa más baja.
Típicamente, varios de estos países son islas, que no tienen todavía conectividad con otros y que no tienen este recurso, o más bien tienen los hidrocarburos como la base de su generación eléctrica.
Sin embargo, muchos de esos países, a pesar de que tienen esta realidad en términos de recursos, están haciendo esfuerzos y de manera relevante están haciendo crecer su generación de energías renovables.
En América Latina hay una incidencia más o menos relevante en el avance hacia el 2030? ¿Qué países están lejos de alcanzar los objetivos?
El objetivo de América Latina, acordado por los ministros, es para 2030 tener un 73% de capacidad instalada de energía renovable y un 83% en materia de generación eléctrica.
En términos de la penetración y la importancia, vamos encaminados en ese sentido a nivel regional. Yo diría que, los que probablemente tendrán que hacer un esfuerzo mayor son los que están más rezagados.
Ahora, si ellos no producen con energía renovable y producen con hidrocarburos, es distinto a producir con carbón, -que hay muy poco-, o con diésel. Si su matriz energética es a base de gas natural, este recurso tiene un factor de emisión, que es la mitad del diésel.
En ese sentido, Bolivia tiene una posición interesante por la importancia que tiene el gas en su matriz.
PERFIL
Ocupa el cargo de Secretario Ejecutivo de OLADE 2023-2025. Con una destacada trayectoria profesional de más de 30 años, ejerció diversos cargos técnicos de liderazgo y responsabilidad política en ámbitos del sector energético, de las relaciones económicas internacionales y organismos multilaterales. Es economista de la Universidad de Chile, se desempeñó como Ministro de Energía de Chile en el período 2016-2018 y como Presidente de la Empresa Nacional de Petróleo de Chile. También ejerció el cargo de Viceministro de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Embajador en Uruguay, Representante ante la ALADI y consultor en BID.




