
Sobre las reglas claras y simples, la AETN, así como el CNDC deben trabajar en simplificar al máximo posible los procesos para la otorgación de Licencias y Habilitaciones, reduciendo al mínimo necesario los requisitos
Por Sergio Arnez Morales, analista eléctrico
Como se sabe, Bolivia necesita urgentemente más generación renovable (aparte de los proyectos de ENDE), para reducir el impacto que se prevé por la importación de gas natural para generación eléctrica a partir de 2028.
Para ello, el gobierno actual está trabajando en una normativa que viabilizara proyectos privados de generación renovable, mejorando el precio ofrecido para esta actividad, que es la barrera principal que impidió la inversión privada en este rubro. Esperamos que dicha normativa sea puesta en vigencia a la brevedad posible y, mientras tanto, los otros actores también deben ir haciendo lo que se deba y pueda hacer en paralelo para acortar los tiempos de implementación de los proyectos hasta 2030.
En el ámbito técnico se escucha con frecuencia que no solo se requieren MW (megavatios de potencia de generación), sino también otros componentes estructurales. Es cierto: el sistema necesita varios elementos adicionales. Sin embargo, el punto de partida son los MW. Mientras se avanza en su viabilización y construcción, es posible trabajar paralelamente en la mejora de los demás aspectos. En todo caso, quienes conocemos el sector no deberíamos limitarnos a señalar carencias o dificultades, sino también aportar soluciones concretas que permitan agilizar el proceso.
En este ámbito, quien debe decidir cómo debe desarrollarse técnicamente el Sistema Interconectado Nacional (SIN) es el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC). Para adelantar las tareas, el CNDC debería determinar y publicar a la brevedad posible lo siguiente: 1) cuanta potencia de generación nueva puede ser inyectada en cada nodo del Sistema Troncal de Interconexión (STI), 2) cuanta potencia de generación intermitente (solar y eólica) con inversores tipo grid following puede soportar el SIN antes de requerir baterías (para regular la frecuencia y otros), 3) las especificaciones de los inversores grid forming que se aceptaran en proyectos posteriores después de haber llegado al límite con grid following, y 4) las especificaciones y como deberían funcionar las baterías (ligado a solar/eolico, o servicio auxiliar independiente, etc). Esto servirá para que los inversionistas interesados puedan saber rápidamente donde pueden conectar sus proyectos y con que tipo de inversores, y para que el Estado pueda subastar el suministro de la cantidad adecuada de suministro de potencia intermitente, inicialmente con inversores grid following.
Por otro lado, para que haya inversión, lo básico que se requiere son normas claras y concisas, seguridad jurídica, además de estabilidad económica.
Sobre las reglas claras y simples, la Autoridad de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN), así como el CNDC deben trabajar en simplificar al máximo posible los procesos para la otorgación de Licencias y Habilitaciones, reduciendo al mínimo necesario los requisitos y aplicando el principio “1 dato, 1 vez” para evitar la duplicidad de requerimientos.
Respecto a la seguridad jurídica, el paso principal que está dando el gobierno es el retorno a los mecanismos internacionales de arbitraje. Pero además de ello, es bueno contarle a los inversionistas interesados dos temas: 1) que el régimen socialista del MAS no nacionalizó las empresas del sector eléctrico que siempre fueron privadas, sino que se limito a nacionalizar las empresas que fueron parte de ENDE y fueron privatizadas en los años 90 (no es una justificación, es simplemente un hecho a tomar en cuenta), y 2) el sector eléctrico es un sistema que funciona como un reloj, donde todos acatan las reglas y pagan sus cuentas a tiempo.
Sobre la estabilidad económica, esto es transversal a todos los sectores y el gobierno ha dado pasos importantísimos para lograr esto, por lo cual es de esperar que este año se logre un entorno adecuado para la inversión.
Finalmente, además de viabilizarla, se debería fomentar la inversión privada en generación renovable con las siguientes medidas explicitas:
1) Exención de pago de Peaje de Transmisión para la generación. El pago de parte del costo del Sistema de Transmisión por parte de los generadores no tiene sentido, pues todos los costos de la cadena de suministro deben ser cubiertos por el consumidor final. En el caso de generación inmersa en las redes de distribución, la cual no utiliza la red de transmisión, reduce perdidas, y reduce la necesidad de refuerzos en la red, el pago de Peaje es todavía más ilógico.
2) Priorizar el despacho (utilización) de la nueva generación renovable antes que la generación con combustibles fósiles hasta donde sea técnicamente posible, pero después de la generación renovable existente. Con esto se garantiza que los que ya invirtieron puedan desarrollar su actividad sin preocuparse de que las nuevas inversiones afecten sus ventas e ingresos.
3) Exención de impuestos. Dado que con la generación renovable reemplazando a la generación con gas el Estado tiene mucho más para ganar, es posible pensar en la exención de impuestos para la nueva generación renovable.
Debemos recordar que estamos tratando de atraer inversión ahuyentada durante dos décadas, por lo cual todos debemos hacer lo necesario para facilitar el proceso a los interesados, especialmente teniendo claro lo que se requiere y eliminando trabas innecesarias.




