Jennifer Miskimins: “Necesitaremos más petróleo y gas de lo que producimos hoy
La representante de SPE afirma que los recursos no convencionales están transformando la industria energética global y ve una “oportunidad extraordinaria” para que Bolivia se incorpore a este desarrollo. Destaca el potencial del gas natural, pero existe la necesidad de marcos regulatorios adecuados.
En una entrevista exclusiva con Energy Press, la presidenta de la Society of Petroleum Engineers (SPE) Internacional, Jennifer Miskimins, analizó el futuro de la industria de los hidrocarburos, el auge de los recursos no convencionales y las oportunidades que tiene Bolivia para sumarse a esta nueva etapa del desarrollo energético.
Miskimins visitó Bolivia para participar en un Simposio organizado por la SPE Sección Bolivia, donde destacó que el petróleo y el gas continuarán siendo fundamentales para satisfacer la creciente demanda mundial de energía. Además, aseguró que el país tiene condiciones favorables para desarrollar recursos no convencionales y consolidar su papel estratégico en Sudamérica.
¿Cómo están redefiniendo los hidrocarburos no convencionales el mapa energético mundial?
Los recursos no convencionales están redefiniendo el mapa energético mundial de una manera muy significativa. Hoy estamos produciendo hidrocarburos a partir de reservorios de los que antes pensábamos que nunca podríamos extraer petróleo o gas.
Esto significa que existen muchas más reservas disponibles para desarrollar, lo que prolongará la vida útil de numerosas áreas productivas y ampliará las oportunidades para la industria. Este proceso comenzó en Estados Unidos y Canadá, pero sin duda se está expandiendo por todo el mundo.
¿Qué papel seguirán desempeñando el petróleo y el gas durante las próximas décadas?
El petróleo y el gas continuarán desempeñando un papel fundamental en el futuro energético. Cuando observamos la historia de la humanidad, vemos que nunca hemos eliminado por completo una fuente de energía una vez que la hemos incorporado.
Además, la población mundial sigue creciendo y se proyecta un incremento cercano al 25% en los próximos 30 años. A esto se suma la aspiración de millones de personas de mejorar su calidad de vida. Todo ello requerirá una mayor demanda de energía.
De hecho, probablemente necesitaremos más petróleo y gas en el futuro de lo que producimos actualmente para satisfacer esa demanda. Por eso considero que las perspectivas para la industria siguen siendo muy positivas.
Y no solo para la generación de energía, sino también para la industria petroquímica.
Exactamente. No se trata únicamente de energía. También hablamos de petroquímicos y de los innumerables productos que pueden fabricarse a partir del petróleo y del gas natural.
¿Cuáles son los principales desafíos tecnológicos y ambientales que enfrenta la industria?
Desde el punto de vista técnico, uno de nuestros mayores desafíos es que todavía no logramos recuperar todo el petróleo o el gas existente en los reservorios. Por ello, debemos seguir mejorando los factores de recuperación y la eficiencia de producción.
Desde la perspectiva ambiental, el reto es garantizar operaciones seguras y sostenibles. La industria ha desarrollado una mayor conciencia sobre la importancia de proteger el medio ambiente y preservar la licencia social para operar.
Sabemos que debemos realizar un excelente trabajo en materia ambiental para poder mantener y expandir nuestras operaciones en el largo plazo.
¿Qué países lideran actualmente la innovación en recursos no convencionales y qué puede aprender Bolivia de ellos?
Estados Unidos es claramente el líder en el desarrollo de reservorios no convencionales. Posteriormente se sumó Canadá y, actualmente, vemos a países como Argentina desempeñando un papel cada vez más relevante.
Una de las lecciones más importantes es comprender que los recursos no convencionales son realmente distintos de los convencionales. Su desarrollo exige un cambio de mentalidad en la forma de perforar, completar pozos, analizar datos y caracterizar los reservorios.
Entender esas diferencias es uno de los aprendizajes más valiosos para cualquier país que aspire a desarrollar este tipo de recursos.
¿Qué oportunidades observa para Bolivia en este campo?
Considero que Bolivia tiene una oportunidad extraordinaria. Las presentaciones que vimos durante el simposio muestran reservorios de buena calidad y recursos con un potencial importante.
Además, el país ya cuenta con una industria petrolera y gasífera desarrollada, lo que representa una gran ventaja, ya que en muchos lugares del mundo la falta de infraestructura constituye una de las principales barreras para avanzar.
Los desafíos estarán relacionados con la escala de las operaciones. Los proyectos no convencionales requieren un mayor número de pozos y una aplicación más intensiva de técnicas de completación y estimulación. Sin embargo, veo un enorme potencial para el país.
¿Qué condiciones regulatorias, técnicas o financieras son indispensables para avanzar?
Las estructuras regulatorias y financieras son fundamentales. Es importante que los reguladores comprendan qué implica el desarrollo de recursos no convencionales y cuáles son sus particularidades.
La industria y las entidades reguladoras deben trabajar conjuntamente para construir marcos normativos que permitan una supervisión adecuada y, al mismo tiempo, hagan viables las inversiones.
Desde el punto de vista financiero, los retornos de los proyectos no convencionales no siempre son tan atractivos como los de los proyectos convencionales. Por ello, los acuerdos económicos deben reconocer esta realidad y generar beneficios para todas las partes involucradas.
¿Cómo visualiza el futuro de la industria petrolera en América Latina y qué papel podría desempeñar Bolivia?
Considero que el potencial de América Latina es enorme. Los recursos de la región no han sido desarrollados con la misma intensidad que en Estados Unidos o Europa.
Estamos observando que muchos países están comenzando a reinvertir en sus industrias de petróleo y gas, y Bolivia tiene exactamente la misma capacidad para aprovechar estas oportunidades.
Los marcos regulatorios, las condiciones financieras y los incentivos adecuados serán determinantes para acelerar este proceso. Veo una oportunidad inmensa tanto para Bolivia como para América Latina en su conjunto.
Vaca Muerta no será el único desarrollo relevante de la región. Surgirán otros proyectos importantes y Bolivia cuenta con una ventaja estratégica al encontrarse en el corazón de Sudamérica.
¿Qué oportunidades tiene Bolivia en torno al gas natural de cara al futuro?
Estoy convencida de que el gas natural desempeñará un papel fundamental en el futuro energético. Bolivia ya cuenta con importantes recursos gasíferos y es ampliamente reconocida por ello.
Además, muchos de los reservorios no convencionales con potencial de desarrollo también contienen importantes volúmenes de gas natural.
El gas natural es un combustible de combustión más limpia y hoy contamos con tecnologías que permiten gestionar adecuadamente las emisiones asociadas a su producción y consumo. Por ello, considero que existen grandes oportunidades para impulsar el desarrollo del gas natural en Bolivia durante las próximas décadas.




